Dijo
Ramón Lobo que "la misión de un periodista es no creer al poder". Está
muy claro que el periodismo apenas existe, pues solo es un altavoz del poder. Sin él, está aún más claro.
Que la tierra le sea leve...
Dice (canta) Pedro Pastor una gran verdad, que "No hay heridas por abrir, solo heridas abiertas, y el hambre de verdad las alimenta." Comparto contigo, que lees esto, su hermosa canción-verdad-belleza en la que se acompaña de la igualmente verdadera y bella Rozalén:
Hoy hace 10 años que murió (no nos dejó) uno de los hombres más sabios y maravillosos de la historia, el hijo de dos campesinos de Azinhaga (Portugal), mi gurú eterno, José Saramago. Pronunciar su nombre, pensarlo siquiera, me agarrotan la garganta y el corazón de puro sentimiento, mezcla de un agradecimiento, una alegría y una tristeza infinitos.
Pesimista y comunista hormonal, anarquista de facto. Así se definía y actuaba. Siempre pensando, hablando y viviendo a la contra del Sistema, de sus desmanes y de su dictadura implacable. Y siempre en pro de la justicia y de los más desfavorecidos.
De esa manera estuvo en el mundo, en lo político y en lo humano. Saramago fue y siempre será verdad, la VERDAD. Atreverse a no escucharle, a ignorarle, a contradecirle, a vivir de un modo distinto al espíritu de su mensaje, es más que un sacrilegio...
"En un sistema como este, ya hace tiempo que te dijeron que vivimos en una dictadura económica…
Es que antes, cuando se hablaba de dictadura, la gente sabía lo que era. En primer lugar, o era una dictadura política o era una dictadura militar. La gente veía a unos militares malencarados que reprimían, que torturaban, que hacían todas estas cosas. Por tanto la dictadura era eso. Y no percibimos que la dictadura cambió. La dictadura no necesita más de militares malencarados. No necesita de políticos corruptos. No necesita de, digamos, “batallones de la muerte”, en desuso, claro está. En términos generales, ya no necesita nada de eso.
La dictadura de hoy es económica. Vivimos en una situación que puede llamarse también “capitalismo autoritario”. En una situación de estas, en la que nos hacen creer que lo mejor es triunfar en la vida. Y triunfar en la vida es tener mucho. Tener lo más que se pueda: tres automóviles en vez de uno, dos, tres o cuatro casas en vez de una… Todos los bienes, todo aquello que se llama bien, esa máquina de producción de bienes, muchas veces inútiles, que nos obliga a comprar y comprar y comprar…
El concepto de ciudadano, que viene desde el siglo XVIII, y que más o menos se mantiene hasta nuestros días, fue sustituido por el de cliente. Nos convirtieron en clientes. Somos consumidores. Nada más. Y esto, me parece que es así, pone en graves problemas algo que hoy, parece, se convirtió en una moda, que es la moda de la democracia.
Bueno, yo soy demócrata. Sólo que mi concepto de democracia no tiene nada que ver con el concepto de democracia que se usa y se practica. Un concepto de democracia que se limita a pedir al ciudadano, al que todavía lo sigue siendo, que cada cuatro años acuda a depositar un papel dentro de una urna y que después se vaya. Ya no se lo necesitará de aquí a cuatro años.
Un concepto de democracia que en el fondo significa que, a partir del momento en el que el ciudadano o elector coloca su voto en la urna, cedió su propia capacidad política, su capacidad crítica, la cedió a otra persona de la que, muchas veces, ni siquiera sabe quién es. Lo cedió a un partido, lo cedió a un conjunto de personas que pertenecen a ese partido, o que ocupan ese partido, o se aprovechan de ese partido, y que se van a aprovechar del poder para hacer aquello que “bien saben hacer”.
Esto no es democracia. Porque todo esto se termina convirtiendo en pura ilusión."
Jordi Évole "El Follonero" es más que un humorista, es un genio: sencillo, honesto, provocador, brutal, hilarante... También y sobre todo es con mucho el mejor periodista de este país. Con cada programa Salvados (La Sexta), cada domingo nos regala una obra maestra del periodismo, de la verdad y del humor, salvándonos del hastío y denunciando la corrupción y la desvergüenza. El último fue otra muestra: "Cuando éramos cultos" (11 de marzo de 2012).
Al respecto, comparto cada palabra de Juan Cruz en su artículo "El punto de vista de Évole" (ElPais.com, Mira que te lo tengo dicho, 12 de marzo de 2012).
En "Cuando éramos cultos", Évole visita tres muestras del despilfarro, tres ejemplos de "burbuja cultural" en España: grandes construcciones al servicio de la secta de los políticos y su autobombo, que vienen de la mano de la burbuja inmobiliaria. O sea, la especulación y la corrupción bajo el pretexto de difundir la cultura.
Refleja perfectamente cómo en los últimos 15 años los gobiernos de las Comunidades Autónomas y de los ayuntamientos, devorados por la envidia y la megalomanía y sedientos de propaganda, han llevado a cabo un fenómeno masivo de imitación del Guggenheim Bilbao, excusándose en el supuesto déficit previo de infraestructuras culturales.
Pero se ha planificado mal y se ha invertido peor. No se ha tenido en cuenta la demanda. Además, la corrupción ha sido una variable muy presente. Por eso se han priorizado las grandes construcciones, que luego no se han terminado y/o no se utilizan, en lugar de priorizar la cultura de base, que es la que necesitamos y demandamos. Como se apunta en el programa de Évole, han ganado las constructoras, el arquitecto y los especuladores, ha perdido el colectivo: los ciudadanos.
Fachada del edificio del Circo, inacabado. "Ciudad del Circo", Alcorcón (Comunidad de Madrid)
La "Ciudad del Circo" de Alcorcón (Madrid), con un coste total de 120 millones de euros (más del doble que el Gugghenheim de Bilbao), se le ocurrió al ex-alcalde corrupto del PSOE, Enrique Cascallana, hoy chupando del bote como senador, con el propósito de homenajear a su padre, que fue payaso. Para construirla, se eliminó un hermoso parque y una biblioteca muy frecuentada y querida por los alcorconeros. Hoy, La Ciudad del Circo permanece inacabada e inutilizada, endeuda a los madrileños y ha hundido a Alcorcón.
La "Ciudad de las Artes y las Ciencias" de Valencia costó 1.300 millones de euros, cuando realmente estaba presupuestada en 300. Por supuesto, aún no están pagados. El Partido Popular, autor de la broma y de nuevo con mayoría absoluta gracias a esos cientos de miles de valencianos idiotas que les votaron, se niega a que se investigue el sobrecoste.
Santiago Calatrava, ese "artista" ladrón e inútil cuyas construcciones son casi siempre deficientes, sedujo al pepero y corrupto ex-presidente valenciano Paquito Camps una noche, dibujándole en la servilleta de un restaurante su maravilloso proyecto. Hoy, la gente no visita esos contenedores culturales, porque no hay nada que ver. Son edificios que tan solo se utilizan dos semanas al año, el resto del tiempo no se permite la entrada. Además, tienen goteras y se resquebrajan por el choque térmico que se produce en el lugar.
Ciudad de la Cultura de Galicia (Santiago de Compostela)
La "Ciudad de la Cultura de Galicia", en Santiago de Compostela, tiene un coste (realizado y por realizar) de 480 millones de euros. Si bien estaba presupuestada en 108. Esta nimiedad es deseo, obra y gracia del político fascista recientemente fallecido, Manuel Fraga Iribarne, fundador del Partido Popular que hoy nos desgobierna con mayoría absoluta y presidente-dios de la Xunta de Galicia durante 15 años.
Esta megaconstrucción, con 11 años de obras y los que le quedan, se lleva cada año la quinta parte del presupuesto de la Consejería de Cultura de la Xunta; en algunos, la mitad del presupuesto. Para su construcción, se han traído piedras desde Brasil, cuando Galicia es tierra de piedras y canteras. Dos de los seis edificios están paralizados hasta el 2014 porque aún no se tiene clara cuál será su función. Y hoy, 11 años después de iniciadas las obras, la Xunta va a presentar un plan estratégico para esos edificios y el resto.
Los artistas no quieren traer sus obras al museo porque no está adaptado, apenas cuenta con paredes y espacios útiles para exponer. Peter Eisenman, arquitecto autor de la obra y a quien Fraga le regaló un cheque en blanco para el proyecto, dijo: "Fuck the artists" (Que se jodan los artistas). Pues jodidos están, ellos y los ciudadanos. Y el museo, vacío. Casi igual que la biblioteca, donde hay más estanterías que libros y que visitantes.
Mientras, en ciudades y pueblos como Ames (A Coruña), muy cerca de la Ciudad de la Cultura, tomado como ejemplo en "Cuando éramos cultos", la biblioteca (13.000 volúmenes) del pueblo no tiene libros posteriores a 2009, el wifi del que dispone lleva estropeado un año, lo mismo que lleva la impresora sin tinta, los libros se aprietan en las estanterías y se han suspendido las actividades para los niños. Y es que no hay presupuesto para la cultura de base, pero sí para las locuras y corruptelas de los políticos que manejan-roban nuestro dinero.
Me quedo con una frase de Anton Reixa que cierra "Cuando éramos cultos":
"La cultura es gente haciendo cultura y gente usando cultura. Eso [las grandes construcciones] son ladrillos."
Sinceramente, no sé por qué nos molestamos en leer los periódicos y/o ver-escuchar los informativos de la tele y la radio si, al fin y al cabo, el 99% de todo ello es mentira o está convenientemente manipulado, tergiversado (que es más siniestro y se ajusta más a la realidad). Además, tenemos a Borges y El Roto, que se acercan tantísimo a la verdad, nos la resumen a la perfección y, dramática y extrañamente, nos hacen reír aun sin querer. Sus viñetas deberían ser las portadas, los titulares.
La verdad de la realidad económico-social en 6 viñetas (3 días de información de esta semana, aunque cualquiera podría creer que son 3 años):
"Los periódicos en España se hacen, en primer lugar para que los lean los periodistas; luego los banqueros; más tarde, para que el poder tiemble y, por último e inexistente término, para que los hojee el público." (Antonio Fraguas "Forges") . "¡La prosperidad eran deudas!" "Justicia, Equidad, Bienestar... ¡Bah, rémoras para el progreso!" (Andrés Rábago "El Roto")
libertad de expresión La mentira, la desinformación, la incultura, la pereza intelectual... forjan brutos. Por eso este país es informativa, cultural e intelectualmente bruto.
Todos los políticos y pseudoperiodistas de este país llevan años queriendo destruir a Arturo Pérez-Reverte, que lucha contra todo lo dicho, que es uno de los periodistas, escritores y pensadores más lúcidos y honestos que he tenido el placer de leer y escuchar. Y no hay muchos. Precisamente por esas cualidades quieren destruirle.
Resulta que los políticos y pseudoperiodistas están tratando de desprestigiar a Pérez-Reverte aireando ciertas declaraciones del escritor realizadas en su twitter, descontextualizadas y parafraseadas al gusto de los embusteros.
Estas son las verdaderas declaraciones de Arturo Pérez-Reverte en su twitter sobre Miguel Ángel Moratinos (ex-minitro de asuntos exteriores del gobierno español):
"Y veo que hay gente a la que es preciso explicar las cosas. Creía que no era necesario, a estas alturas. Pero vale." "Vamos a explicárselo a los que no saben leer sino con orejeras y ven machistas bajo cada tecla." "No se es menos hombre (hablamos del ministro Moratinos) por llorar. Nadie habla de eso." "Yo, por ejemplo, lloro cada día (como una Magdalena) cuando abro el periódico o veo el telediario." "Se es un mierda cuando uno demuestra públicamente que no sabe irse. De ministro o de lo que sea." "Moratinos adornó su retirada con un lagrimeo inapropiado. A la política y a los ministerios se va llorado de casa." "Luego Moratinos, gimoteando en público, se fue como un perfecto mierda." "Respecto a mi lado machista, quien desee ahondar en él puede leer La reina del Sur. Está en bolsillo. Barato."
Apoyo todo lo dicho por Pérez-Reverte y voy a formular una afirmación, cosecha propia, en la que creo y que el propio escritor ha formulado, de una u otra forma, en numerosas ocasiones:
La gran mayoría de los políticos de este país, sobre todo los que se encuentran en primera línea, merecen ser insultados y vilipendiados.
Se lo han ganado. Los insultos les describen y, cuando menos, les invitan a sonrojarse (aunque nunca lo harán). Por otra parte, tenemos derecho. Y también buenos argumentos. Y la razón. Yo ya he formulado argumentos en este blog, en diversos artículos. Pérez-Reverte también ha formulado excelentes argumentos a lo largo de su dilatada vida profesional. Buscadlos, si os interesa. En cualquier caso, la realidad es el mejor argumento.
Dicho esto, quien juzgue a Pérez-Reverte como un bruto, vulgar y frívolo escritor (y persona) simplemente por el escándalo a raíz de sus afirmaciones, es que no tiene la menor idea de nada, vamos, es un completo idiota.
Este es buen ejemplo de insulto justificado a quien lo merece. ¡¡Viva la libertad de expresión!!
P.S. No. No formo parte de ningún club de fans de Pérez-Reverte. Es que me gustan las personas con conciencia, honestos, valientes... y que dicen la verdad, aunque en ocasiones y contextos, de forma ampliamente justificada, utilicen el lenguaje más soez, porque la ocasión, el contexto y el destinatario lo requieren.
"Y ahí siguen. Mezclando a Dios con las cosas de comer. Disputando arrogantes y pertinaces, a estas alturas de España, cualquier conquista del sentido común, la libertad y la vida." (Arturo Pérez-Reverte)
31 No hay que exigir en las personas más de una cualidad. Si les encontramos una debemos ya sentirnos agradecidos y juzgarlas solamente por ella y no por las que les faltan. Es vano exigir que una persona sea simpática y también generosa o que sea inteligente y también alegre o que sea culta y también aseada o que sea hermosa y también leal. Tomemos de ella lo que pueda darnos. Que su cualidad sea el pasaje privilegiado a través del cual nos comunicamos y nos enriquecemos. 82 A veces descorro el visillo y lanzo una mirada ávida sobre el mundo, lo interrogo, pero no recibo ningún mensaje, salvo el del caos y la confusión: automóviles que circulan, peatones que cruzan la plaza, negocios que encienden sus luces, excavadoras que aran un terreno baldío, pájaros extraviados buscando un remanso en el bullicio. Son los días nefastos, en los cuales nada podemos desentrañar, pues nuestra conciencia está excesivamente embarazada por la razón y nuestros ojos empañados por la rutina. Limpiar ambos de lo que los estorba no es una tarea fácil. A veces se consigue por un esfuerzo de concentración, otras viene naturalmente, gracias a un trabajo interior en el cual no hemos deliberadamente participado. Solo entonces la realidad entreabre sus puertas y podemos vislumbrar lo esencial. 97 Somos un instrumento dotado de muchas cuerdas, pero generalmente nos morimos sin que hayan sido pulsadas todas. Así nunca sabremos qué música era la que guardábamos. Nos faltó el amor, la amistad, el viaje, el libro, la ciudad, capaz de hacer vibrar la polifonía en nosotros oculta. Dimos siempre la misma nota. 150 Me despierto a veces minado por la duda y me digo que todo lo que he escrito es falso. La vida es hermosa, el amor un manantial de gozo, las palabras tan ciertas como las cosas, nuestro pensamiento diáfano, el mundo inteligible, lo que hagamos útil, la gran aventura el ser. Nada en consecuencia será desperdicio: el fusilado no murió en vano, valía la pena que el tenor cantara ese bolero, el crepúsculo fugaz enriqueció a un contemplativo, no perdió su tiempo el adolescente que escribió un soneto, no importa que el pintor no vendiera su cuadro, loado sea el curso que dictó el profesor de provincia, los manifestantes a quienes dispersó la policía trasformaron el mundo, el guiso que me comí en el restaurant del pueblo es tan memorable como el teorema de Pitágoras, la catedral de Chartres no podrá ser destruida ni por su destrucción. Cada persona, cada hecho es el nudo necesario al esplendor de la tapicería. Todo se inscribe en el haber del libro de cuentas de la vida.
Decía Alejandro Casona que la belleza es la otra forma de la verdad. Y Platón que, en realidad, la belleza es el esplendor de la verdad. Por eso no necesita explicación.
En un mundo apresurado, que divaga a la velocidad de la luz, que idolatra lo superfluo, la frivolidad, la belleza externa que dictan los cánones de cada época,... uno debería realizar, al menos de cuando en cuando, un verdadero ejercicio catártico, un ejercicio de honestidad, purificar el alma, buscar la verdadera belleza e inundarse de ella. Porque buscar la belleza es buscar la felicidad.
Etimológicamente, Catarsis (Κάθαρσις) significa purga, purificación. En la antigua Grecia se realizaban constantes rituales para purificar a las personas y a las cosas que se creía afectadas de impurezas. En su Poética, Aristóteles adjudicaba al teatro y a otros espectáculos un papel fundamental para este fin: contemplar la tragedia para purificarse del terror, para aprender a experimentar sensaciones como la compasión y desarrollar la capacidad de empatía.
La tragedia griega era la representación bella de un mundo brutal, despiadado, horrible, gobernado por la guerra, la enfermedad, los miedos, la soledad, la tristeza... Contemplar la representación bella de ese mundo purificaba el alma de los griegos, les invitaba a apiadarse de él, a sentirse parte de él y a luchar por él. El comienzo de la búsqueda de la felicidad está en las profundidades, en la oscuridad, en la tristeza, en el sufrimiento.
Por eso cada cual debería realizar su catarsis con más frecuencia. No solo por las razones apuntadas para los griegos, que ya son más que suficientes, sino por una simple cuestión de búsqueda de placer y verdad frente al dolor y la frivolidad. Por eso hay que jugar a ser griegos y, de repente, o no tan de repente, dejarlo todo, detenerse y observar de verdad las cosas, a las personas, escuchar. Ni siquiera hablar, porque hablar no deja de ser un acto invasivo, aunque nuestros propósitos sean buenos, aunque pronunciemos palabras de amor. Sencillamente detenerse, observar y escuchar. "Solo" eso. De esa forma podemos encontrar la auténtica belleza. De esa forma podemos lograr momentos de felicidad, incluso en la tristeza.
Mi adorado Carlos Fuentes escribió una rareza maravillosa llamada En esto creo. Es una especie de diccionario personal, vital, que hago mío. En este caso os dejo lo más importante de su definición de "Belleza", que es extraordinaria. Por supuesto, os recomiendo la lectura de toda la obra.
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BELLEZA
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"Sócrates se sabía feo y rogaba por «la belleza interna». Creo que no hay disposición más certera para juzgar «lo bello» que ésta: pedirle al cuerpo que sea guía hacia el alma y, al alma, que nos permita entender la posible armonía entre cuerpo y espíritu. Implícita en nuestra vida está la cuestión de cómo se relacionan el alma y el cuerpo. ¿Son inseparables, sólo los divide la neurosis o la muerte, sobrevive el alma al cuerpo o mueren, abrazados, la una con el otro?
Lo feo es el cuerpo sin forma. El artista trata de reunir todo lo disperso. No importa el tema, dolor, muerte, nacimiento, revolución, poder, orgullo, vanidad, sueño, memoria, voluntad, no importa qué cosa anime al cuerpo con tal de darle forma y entonces deja de ser feo y Sócrates tiene razón. La belleza sólo le pertenece al que la entiende, no al que la tiene. La belleza no es más que la verdad de cada uno de nosotros.
La verdad y la belleza de los cuerpos pero también de los juegos, de los sueños, de la solidaridad, de la atención que le ponemos a las cosas y a los seres, de la comida y la bebida, del poema y del canto, de la memoria y de la imaginación, la belleza de la naturaleza, de la muerte y del misterio del día y de la noche.
En Los años con Laura Díaz, pongo estas palabras en boca de una Frida Kahlo imaginaria, herida y sangrante en una cama de hospital:
Puedes mirarme sin pudor... decir que me veo horrible, que no te atreves a mostrarme el espejo, que a tus ojos hoy no soy bella, en este día y este lugar no soy bonita, y yo no te contesto con palabras, te pido en cambio unos colores y un papel y convierto el horror de mi cuerpo herido y mi sangre derramada en mi verdad y mi belleza, porque sabes, amiga mía de verdad, de verdad mi cuata mía a toda madre, ¿sabes?, conocernos a nosotros mismos nos vuelve hermosos porque identifica nuestros deseos. Cuando desea, una mujer siempre es bella...
(...) Pobre sería el arte de la belleza visual si excluyese la prolongación de la mirada en lo táctil, lo auditivo, lo olfativo, lo «gostoso», como dicen los lusoparlantes. Y es que los seres humanos deseamos un placer infinito que abarque todos nuestros sentidos.
Pero no nos contentamos con ello. Deseamos siempre algo más, algo que quizás ni siquiera sepamos concebir, pero que nuestra imaginación y nuestros sentidos buscan, exigen, imaginan aunque ni siquiera lo conciban. «Oh inteligencia, soledad en llamas, que todo lo concibe sin crearlo.» Esta profunda intuición de José Gorostiza en el más grande poema mexicano del siglo XX, le da palabras al gran dilema de la residencia en la tierra: Desear una satisfacción infinita, pero que al mismo tiempo sea temporal, un aquí y un ahora.
La belleza entrega su cuerpo no para decirnos que nos contentemos con lo que el mundo nos da, no para limitar nuestro deseo y pedirnos una conformidad cualquiera, sino para hacernos el regalo de un cuerpo presente, un cuerpo aquí y ahora que no sacrifica, sin embargo, ninguna de sus posibilidades, ninguno de sus puede y ninguno de sus nunca. En el arte se encuentran, para quien sepa mirar, el ideal del cuerpo y su negación; la armonía del cuerpo con el alma pero también su posible desarmonía; la presencia del cuerpo pero también su inevitable ausencia; su placer pero también su dolor."
"Que procedas del cielo o del infierno, qué importa,
¡Oh, Belleza! ¡Monstruo enorme, horroroso, ingenuo!
Si tu mirada, tu sonrisa, tu pie me abren la puerta
De un infinito que amo y jamás he conocido." (Charles Baudelaire, Himno a la belleza)
"Quitad de los corazones el amor por lo bello, y habréis
quitado todo el encanto a la vida."
(Jean-Jacques Rousseau) .
"Está la belleza y están los humillados. Cualesquiera que sean las dificultades de la empresa, me gustaría no ser jamás infiel ni a la una ni a los otros" (Albert Camus).
"El acto de desobediencia como acto de libertad es el comienzo de la razón" (Erich Fromm). "Hay que vivir a la contra" (José Saramago).