me muero porque muera y nazca el mundo Que no comience lo que debe comenzar. Eso es el fin del mundo. סוף
Detalle de "El infierno", del tríptico "El jardín de las delicias"
(De tuin der lusten), 1480-1490.
Hieronymus Bosch "El Bosco" (1450-1516). Fuente: Wikipedia - Hieronymus Bosch
"En la parte inferior a la izquierda aparece un grupo de jugadores (hay dados, naipes, tablero de backgammon, una mujer desnuda portando una jarra) atormentados y torturados por demonios en medio de un gran caos, todo lo cual alude a la pereza, la lujuria, y la gula. A la derecha, se ve a un hombre abrazado por un cerdo con velo de monja, probablemente aludiendo a la lujuria."
Otra conversación de café (cervecita teniendo en cuenta estos calores en Españistán) con una persona que te encanta, en la que "arregláis el mundo" y de la que se extrae, entre otras, la siguiente conclusión, no por eternamente repetida menos terrible y cierta: "las personas son idiotas"... A cuento de la crisis, el tren de vida anterior a la misma y la ausencia de reacción ante la realidad y las injusticias.
Aunque sea cierta, no voy a limitarme simplemente a espetar una frase en apariencia vulgar. Siempre estoy dispuesta a desarrollar esa conclusión. Ya lo he hecho en alguna que otra entrada. Y lo seguiré haciendo. Pero de camino a casa me he acordado de Julio Ramón Ribeyro, el maravilloso cuentista peruano, y de esta cita en la que recuerda al dramaturgo polaco Witold Gombrowicz, el sempiterno adolescente obsesionado con la inmadurez. Entre los dos explican más que bien el porqué de las miserias del mundo y la estupidez humana... y viceversa:
"Los años nos alejan de la infancia sin llevarnos forzosamente a la madurez. Uno de los pocos méritos que admito en un autor como Gombrowicz es haber insistido, hasta lo grotesco, en el destino inmaduro del hombre. La madurez es una impostura inventada por los adultos para justificar sus torpezas y procurarle una base legal a su autoridad. El espectáculo que ofrece la historia antigua y actual es siempre el espectáculo de un juego cruel, irracional, imprevisible, ininterrumpido. Es falso, pues, decir que los niños imitan los juegos de los grandes: son los grandes los que plagian, repiten y amplifican, en escala planetaria, los juegos de los niños."
Lo más frustrante y angustioso de no tener esperanza es la entropía que genera a tu alrededor.
Sumándole algunos principios y estrategias, quieres que engulla a todo el mundo, para que despierte conciencias. Sin embargo acaba engulléndote casi exclusivamente a ti, aislando la tuya. Finalmente caes en la cuenta de que las conciencias están muertas, o como mínimo anestesiadas sin remedio, y que tú estás completamente sol@. La razón parece ser una enfermedad. Estoy ganando a Cioran en el concurso de obviedades, antidogmatismos y abismos.
Por cierto, el aforismo es "idiota" (con comillas), no porque lo considere tonto o carente de fundamento (no lo sé), sino porque pienso en el significado del término en origen. En la Antigua Grecia, los idiōtēs (ιδιώτης) eran aquellas personas ajenas a cualquier gremio o grupo social, una suerte de antisistema, a la postre exiliados o autistas sociales, por voluntad propia y ajena. La etimología siempre olvidada, desterrada por la neolengua. También el lenguaje esclaviza e idiotiza.
"¿De qué proviene que, en la vida como en la literatura, la rebelión, incluso pura, tenga algo de falso, mientras que la resignación aunque brote de la abulia, da siempre la impresión de lo verdadero?"
Estos días de idealismo y utopía que hemos vivido y estamos viviendo con el Movimiento 15M a mí se me han mezclado muy intensamente con recuerdos personales. Un 15 de mayo nació la persona que más he querido hasta ahora, fallecida hace casi dos años. Durante estos días no he dejado de imaginar cómo lo habría vivido él, tan idealista, tan optimista: ¿qué habría pensado?, ¿qué habría sentido?, ¿qué habría dicho?...
La mixtura del recuerdo y el momento presente han hecho aflorar en mi memoria un verso y un poema que repito mentalmente una y otra vez. El camino circular, multicolor, eterno y efímero a la vez, de la esperanza a la angustia y de la angustia a la esperanza:
Equivocar el camino
es llegar a la nieve
y llegar a la nieve
es pacer durante veinte siglos las hierbas de los cementerios.
Equivocar el camino
es llegar a la mujer,
la mujer que no teme la luz,
la mujer que no teme a los gallos
y los gallos que no saben cantar sobre la nieve.
Pero si la nieve se equivoca de corazón
puede llegar el viento Austro
y como el aire no hace caso de los gemidos
tendremos que pacer otra vez las hierbas de los cementerios.
Yo vi dos dolorosas espigas de cera
que enterraban un paisaje de volcanes
y vi dos niños locos que empujaban llorando las pupilas de un asesino.
Pero el dos no ha sido nunca un número
porque es una angustia y su sombra,
porque es la guitarra donde el amor se desespera,
porque es la demostración de otro infinito que no es suyo
y es las murallas del muerto
y el castigo de la nueva resurrección sin finales.
Los muertos odian el número dos,
pero el número dos adormece a las mujeres
y como la mujer teme la luz
la luz tiembla delante de los gallos
y los gallos sólo saben votar sobre la nieve
tendremos que pacer sin descanso las hierbas de los cementerios.
(Federico García Lorca. Nueva York, 10 de enero de 1930. Addenda a Poeta en Nueva York)
Marine Scene (1853). Ivan Konstantinovich Aivazovsky
"Lo que corresponde a quien se ha rebelado demasiado es no tener ya energía más que para la decepción."
"Es imposible saber por qué una idea se apodera de nosotros para no dejarnos ya. Se diría que surge del punto más débil de nuestro espíritu o, más precisamente, del punto más amenazado de nuestro cerebro."
"Primer deber al levantarse: avergonzarse de uno mismo."
"Sueño con una lengua en la que las palabras, como los puños, rompiesen las mandíbulas." (Emil Cioran, "Pensamientos estrangulados", en El aciago demiurgo)
fugacidad del tiempo ¿¡Por qué todo ha de ir tan rápido!?
Para y óyeme ¡oh sol! yo te saludo
y extático ante ti me atrevo a hablarte. (...) ¡Ojalá que mi acento poderoso,
sublime resonando,
del trueno pavoroso
la temerosa voz sobrepujando,
¡oh sol! a ti llegara
y en medio de tu curso te parara!
"Está la belleza y están los humillados. Cualesquiera que sean las dificultades de la empresa, me gustaría no ser jamás infiel ni a la una ni a los otros" (Albert Camus).
"El acto de desobediencia como acto de libertad es el comienzo de la razón" (Erich Fromm). "Hay que vivir a la contra" (José Saramago).