gracias mi cuate por cada gota de belleza y sabiduría
Decía el poeta Reinaldo Arenas que Carlos Fuentes le aterrorizaba (en el buen sentido) porque más que un escritor parecía una máquina computadora, pues "tenía una respuesta exacta y al parecer lúcida para cualquier problema o pregunta que se planteara; lo único que había que hacer era apretar un botón" (Antes que anochezca, 1962).Obsesionado con la injusticia y el horror, en su discurso del premio Príncipe de Asturias que le fue concedido en 1994, Fuentes hacía suya y compartía con todos una cita de Simone Weil: "sólo pueden disipar el horror tres consejos: no admires el poder, no detestes al enemigo y no desprecies a los que sufren".
Consejos que acostumbra a olvidar el ser humano, especialmente en estos tiempos, en los que, de acuerdo con el escritor mexicano, "ha idolatrado el poder, ha destruido al enemigo con alevosía premeditada y cuasi-científica, y ha acumulado dolor y más dolor sobre los hombros de los seres sufrientes".
Carlos Fuentes, en un ejercicio permanente de lucidez y concordia, la música interior del ser humano (Shakespeare), defendía la necesidad de crear una civilización común, diversificada pero compartida, partiendo del respeto y la defensa de los valores y peculiaridades de cada pueblo, ya que "no hay globalidad que sirva, sin localidad que valga", y añadiendo verdad y belleza al mundo.
"Las culturas como protagonistas de la historia", el gran desafío frente a la globalidad equivocada e intolerante de hoy.
La verdad y la belleza, la razón y el amor. Los cuatro pilares del mexicano, quien, como Gregory Peck en Gringo Viejo (película de Luis Puenzo, 1989, basada en la novela homónima de Fuentes, 1985), siempre persiguió con sus obras y su discurso "el poema más hermoso jamás escrito, el poema que haría a la gente llorar de felicidad, amar con desesperación, el que les haría comprender el significado de su existencia en la Tierra."
"No existe la libertad, sino la búsqueda de la libertad, y esa búsqueda es la que nos hace libres."
(Carlos Fuentes)
(Carlos Fuentes)
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