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martes, 14 de junio de 2011

COMPRENSIÓN vs. TOLERANCIA (NEOLENGUA)

contra la neolengua
¡Pero cómo le gusta a todo el mundo, sobre todo a los políticos y a sus voceros, los medios de comunicación, utilizar la palabra "TOLERANCIA"! Como si, al hacerlo, demostrasen más talante democrático que nadie, una brújula moral mejor orientada. ¡Qué hipócritas!

"Hay que ser tolerantes con el 15M", con los inmigrantes, con los homosexuales, los bisexuales, los ateos, los agnósticos, los comunistas, los anarquistas, los okupas, las mujeres maltratadas que matan a sus maltratadores en defensa propia, los zurdos,... con todas las minorías. ¡Qué majos! ¡Pues yo no quiero tolerancia conmigo! Punto.

Empiezo a odiar la palabra "TOLERANCIA", casi tanto como "DEMOCRACIA". Al menos tal y como hoy son entendidas, tal y como los que mandan quieren que sean entendidas, tras la apropiación y el uso que el poder ha hecho y está haciendo de las mismas. La Neolengua, ese nuevo (en realidad, no tan nuevo) recurso de los gobiernos, de la dictadura, de la pseudodemocracia en que vivimos.

Me quedo con esta reflexión de José Luis Sampedro, siempre imprescindible, en una entrevista que le realizaron en La 2 Noticias:

"Prefiero la palabra comprensión a la palabra tolerancia. La palabra tolerancia pone al tolerante ya en un plano de superioridad. El que tolera, se cree en posición de poder tolerar o no, está por encima del otro. Mientras que el que comprende puede estar en cualquier plano. La tolerancia supone autosituarse en superioridad y ser uno el comprensivo. De antemano se supone que el otro es defectuoso, porque, si no, no habría que tolerarle. De modo que se autoprivilegia el que tolera. Prefiero comprender."

jueves, 9 de septiembre de 2010

SOBRE ARRIESGARSE A PULSAR BOTONES

democracia
En respuesta a "Los límites de la democracia: dilemas sobre la lógica de la violencia", del blog Tal Vez Inútil.

La libertad absoluta nunca conducirá a un mundo mejor ni más democrático. Únicamente lo haría si todos los hombres fueran justos. Es imposible. De nuevo, una utopía. Por eso la democracia plena nunca tendrá lugar de forma generalizada. A mi pesar. Porque el ser humano no es bueno ni justo por naturaleza. En muchos casos, ni siquiera cuenta con buenas intenciones.

Por tanto, aun a riesgo de parecer "represores" o "intolerantes", siempre habrá que pulsar algunos de esos botones. Más que contra algo o alguien, a favor (en defensa) de los Derechos Humanos. Por eso no se puede tolerar a los nazis, ni a la izquierda abertzale defensora (no condenadora) de ETA. Hay que pulsar el botón para defender lo que es justo, universalizable, frente a aquello que no lo es y amenaza a lo que sí. De otro modo predominarán los retrocesos.

No estoy de acuerdo con que la "Ley de partidos" haya sido represiva: la izquierda abertzale proterrorista sigue existiendo. Creo que esa "Ley" es lo único en lo que he estado de acuerdo con los dos partidos dictatoriales que nos desgobiernan. De hecho, incluso su proceder al respecto me ha parecido excesivamente suave.

Desconfío de esta nueva "tregua" de ETA. Desconfío, aún más, de las declaraciones y actuaciones (explícitas y ocultas) de los dos grandes partidos. Nunca les han preocupado los ciudadanos.

No hay que tener miedo. No te equivocarás oprimiendo el pulsador siempre que tus argumentos sean buenos, justos. En estos ejemplos lo son: NO SE PUEDE TOLERAR TODO.

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Derechos Humanos, por Antonio Fraguas, "Forges" (El País, 15-01-2002).
Fuente: El País - "Opinión. Viñetas. Forges"

"Nadie combate la libertad; a lo sumo combate la libertad de los demás. La libertad ha existido siempre, pero unas veces como privilegio de algunos, otras veces como derecho de todos."
(Karl Marx)
"La libertad consiste en poder hacer lo que se debe hacer."
(Montesquieu)