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jueves, 29 de agosto de 2019

ODIO II


Una madre española, blanca y burguesa le dijo a su hijo de 7 años, justo antes de subir al autobús que lo llevaría a un campamento: "No juegues con los niños gitanos y moros, no te acerques a ellos, te quitarán lo que es tuyo y te harán daño". El propio crío te lo confiesa días después, en la espontaneidad, la ingenuidad, la inocencia y la verdad de la infancia, que los padres y la sociedad se encargarán de asesinar de forma lenta pero efectiva y segura.

Esa "madre" acostumbra a dejar a su hijo con la única compañía del Fortnite, un célebre y globalmente viralizado videojuego, ideado para mayores de 12 años y que consiste en matar a otros de las más diversas maneras posibles e imposibles. Huelga decir que este estilo y dogma (des)educativos no son una excepción, son la norma más o menos explícita.

El año pasado, un migrante, encerrado y maltratado por europeos en el campo de concentración de Moria, en Lesbos, me dijo que el sentimiento más espontáneo, sencillo, natural y poderoso que uno puede sentir es el odio. (Recuerdo que pronunció la palabra "poderoso" dos veces, con énfasis, mientras parecía sujetarse el corazón con la mano para que no se le saliera del pecho). Especialmente en un mundo/sistema en el que imperan el egoísmo y el pensamiento único. De hecho, ni siquiera es necesario educar al ser humano en el odio, basta con dárselo de comer cada día, maltratándole, arrebatándole su dignidad. El amor, sin embargo, requiere de curiosidad, deseo de conocer, aprendizaje, esfuerzo, paciencia, tiempo y reciprocidad.

Por eso hoy predomina el odio, porque el ser humano no desea esforzarse, enseñar y aprender a amar. No quiere emplear su tiempo en conocer. Y, recordemos a Paracelso, se ama lo que se conoce, y quien no conoce no ama. Al contrario, el ser humano anhela satisfacciones inmediatas, fáciles, frívolas, de un solo sentido, el propio. "Amará" a quien le provea o crea que puede proveerle de todo ello. Y, al contrario, despreciará y odiará a quien considere una amenaza para su modo de vivir/recibir, suponga o no el otro una amenaza real. Reminiscencias de Fromm: hay dos tipos de personas, las que se inclinan por el "ser" y las que lo hacen por el "tener".

La mayoría de los padres del Norte educan así a sus hijos, en el amor a sí mismos primero y, por extensión y correspondencia, el rechazo al diferente y/o al que viene de un lugar más o menos pobre y desconocido para, supuestamente, poner en peligro o arrebatarnos las cosas y espacios que creemos nuestros. Este es el mundo/sistema en el que vivimos. Uno que sólo cabe destruir para construir otro caracterizado por el CONOCER, el SER,... el AMAR.




LOVE & HATE
(Michael Kiwanuka)

Standing now
Calling all the people here to see the show
Calling all my demons now to let me go
I need something, give me something wonderful

I believe
She won't take me somewhere
I'm not supposed to be
You can't steal the things that God has given me
No more pain and no more shame and misery

You can't take me down
You can't break me down
You can't take me down
(bis)

Love and hate
How much more are we supposed to tolerate?
Can't you see there's more to me than my mistakes?
Sometimes I get this feeling, makes me hesitate

I believe
She won't take me somewhere
I'm not supposed to be
You can't steal the things that God has given me
No more pain and no more shame and misery

You can't take me down
You can't break me down
You can't take me down
(bis)

I can see a place of trouble
And I'm on the verge
For the love of everybody
I need something more

Now I feel some days of trouble
I'm in the house of war
For the love of everybody
Look behind the wall

Standing now
Calling all the people here to see the show
Calling all my demons now to let me go
I need something, give me something wonderful

You can't bring me down...


http://cosasqueinspiran.com/esto-es-lo-que-pasa-al-poner-ninos-delante-de-un-muneco-negro-y-uno-blanco/


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ODIO

EL ARTE DE AMAR (DE PARACELSO A FROMM)


"El Odio es un borracho al fondo de una taberna
que constantemente renueva su sed con la bebida."
(Charles Baudelaire) 

viernes, 21 de septiembre de 2012

EL ARTE DE AMAR (de PARACELSO a FROMM)

conoce y ama
Quien no conoce nada, no ama nada.
Quien no puede hacer nada, no comprende nada.
Quien nada comprende, nada vale.
Pero quien comprende también ama, observa, ve...
Cuanto mayor es el conocimiento inherente a una cosa,
más grande es el amor...
Quien cree que todas las frutas maduran
al mismo tiempo que las frutillas
nada sabe acerca de las uvas.

(Paracelso)


La sociedad concibe el amor como algo secundario, pasajero, mecánico, trivial…, frente a la importancia absoluta que otorga al éxito, el dinero, la posición, el prestigio, el poder. Lo percibo como un hecho.

Esto ocurre porque, además de la ausencia y/o precariedad de principios y valores humanos, no se toma el amor en serio, como lo que realmente es, una ciencia, un arte, la piedra filosofal de la felicidad. Al respecto, estoy muy de acuerdo con Erich Fromm: si queremos aprender a amar debemos actuar como lo haríamos si quisiéramos aprender cualquier otro arte, como la música, la pintura, la carpintería o la medicina. El apasionamiento es necesario, sí, pero también y sobre todo es imprescindible dedicar al amor la misma energía que se dedica a la búsqueda del éxito, el prestigio y el poder, que realmente son lo trivial en la vida.

Pienso dedicarle al tema y a Fromm más espacio en mi refugio catártico.

Portada de Ars amatoria (Ars Amandi), "El arte de amar", de Ovidio. 
Escrito y publicado entre el 2 a.C. y el 2 d.C.
Esta edición es de 1644, publicada en Frankfurt.
Fuente: Wikipedia

“¿Es el amor un arte? En tal caso, requiere conocimiento y esfuerzo. ¿O es el amor una sensación placentera, cuya experiencia es una cuestión de azar, algo con lo que uno «tropieza» si tiene suerte? (…) Es indudable que la mayoría de la gente de hoy cree en la segunda.

No se trata de que la gente piense que el amor carece de importancia. En realidad, todos están sedientos de amor; (...) y, sin embargo, casi nadie piensa que hay algo que aprender acerca del amor.

Esa peculiar actitud se basa en varias premisas que, individualmente o combinadas, tienden a sustentarla. Para la mayoría de la gente, el problema del amor consiste fundamentalmente en ser amado, y no en amar, no en la propia capacidad de amar. De ahí que para ellos el problema sea cómo lograr que se los ame, cómo ser dignos de amor. Para alcanzar ese objetivo, siguen varios caminos. Uno de ellos, utilizado en especial por los hombres, es tener éxito, ser tan poderoso y rico como lo permita el margen social de la propia posición. Otro, usado particularmente por las mujeres, consiste en ser atractivas, por medio del cuidado del cuerpo, la ropa, etc. Existen otras formas de hacerse atractivo, que utilizan tanto los hombres como las mujeres, tales como tener modales agradables y conversación interesante, ser útil, modesto, inofensivo. Muchas de las formas de hacerse querer son iguales a las que utilizan para alcanzar el éxito, para «ganar amigos e influir sobre la gente». En realidad, lo que para la mayoría de la gente de nuestra cultura equivale a digno de ser amado es, en esencia, una mezcla de popularidad y sex-appeal.

La segunda premisa que sustenta la actitud de que no hay nada que aprender sobre el amor, es la suposición de que el problema del amor es el de un objeto y no de una facultad. La gente cree que amar es sencillo y lo difícil encontrar un objeto apropiado para amar –o para ser amado por él–. (…). Si bien no faltan consideraciones de índole convencional, la mayoría de la gente aspira a encontrar un «amor romántico», a tener una experiencia personal del amor que lleve luego al matrimonio. Ese nuevo concepto de la libertad en el amor debe haber acrecentado enormemente la importancia del objeto frente a la de la función.

Hay en la cultura contemporánea otro rasgo característico, estrechamente vinculado con ese factor. Toda nuestra cultura está basada en el deseo de comprar, en la idea de un intercambio mutuamente favorable. La felicidad del hombre moderno consiste en la excitación de contemplar las vidrieras de los negocios, y en comprar todo lo que pueda, ya sea al contado o a plazos. El hombre (o la mujer) considera a la gente en una forma similar. Una mujer o un hombre atractivos son los premios que se quiere conseguir. «Atractivo» significa habitualmente un buen conjunto de cualidades que son populares y por las cuales hay demanda en el mercado de la personalidad. Las características específicas que hacen atractiva a una persona dependen de la moda de la época, tanto física como mentalmente. (…) La sensación de enamorarse solo se desarrolla con respecto a las mercaderías humanas que están dentro de nuestras posibilidades de intercambio. (…).

El tercer error que lleva a suponer que no hay nada que aprender sobre el amor, radica en la confusión entre la experiencia inicial del «enamorarse» y la situación permanente de «estar» enamorado o, mejor dicho, de «permanecer» enamorado. Si dos personas que son desconocidas la una para la otra, como lo somos todos, dejan caer de pronto la barrera que las separa, y se sienten cercanas, se sienten uno, ese momento de unidad constituye uno de los más estimulantes y excitantes de la vida. Y resulta aún más maravilloso y milagroso para aquellas personas que han vivido encerradas, aisladas, sin amor. Ese milagro de súbita intimidad suele verse facilitado si se combina e inicia con la atracción sexual y su consumación.

Sin embargo, tal tipo de amor es, por su misma naturaleza, poco duradero. Las dos personas llegan a conocerse bien, su intimidad pierde cada vez más su carácter milagroso, hasta que su antagonismo, sus desilusiones, su aburrimiento mutuo, terminan por matar lo que pueda quedar de la excitación inicial. No obstante, al comienzo no saben todo esto: en realidad, consideran la intensidad del apasionamiento, ese estar «locos» el uno por el otro, como una prueba de la intensidad de su amor, cuando sólo muestra el grado de su soledad anterior.

Esa actitud –que no hay nada más fácil que amar– sigue siendo la idea prevaleciente sobre el amor, a pesar de las abrumadoras pruebas de lo contrario. Prácticamente no existe ninguna otra actividad o empresa que se inicie con tan tremendas esperanzas y expectaciones, y que, no obstante, fracase tan a menudo como el amor. Si ello ocurriera con cualquier otra actividad, la gente estaría ansiosa por conocer los motivos del fracaso y por corregir sus errores –o renunciaría a la actividad–. Puesto que lo último es imposible en el caso del amor, solo parece haber una forma adecuada de superar el fracaso del amor, y es examinar las causas de tal fracaso y estudiar el significado del amor.

El primer paso a dar es tomar conciencia de que el amor es un arte, tal como es un arte el vivir. Si deseamos aprender a amar debemos proceder en la misma forma en que lo haríamos si quisiéramos aprender cualquier otro arte, música, pintura, carpintería o el arte de la medicina o la ingeniería.

¿Cuáles son los pasos necesarios para aprender cualquier arte? El proceso de aprender un arte puede dividirse convenientemente en dos partes: una, el dominio de la teoría; la otra, el dominio de la práctica. (…) Solo llegaré a dominarlo después de mucha práctica, hasta que eventualmente los resultados de mi conocimiento teórico y los de mi práctica se fundan en uno, mi intuición, que es la esencia del dominio de cualquier arte. (…).”

[Erich Fromm: El arte de amar. (The Art of Loving. 1956). Traducción de Noemi Rosenblaitt. Barcelona, Paidós, 2005.]



Julieta Venegas - "Amores platónicos" (Otra cosa. 2010)



Silvio Rodríguez - "Por quien merece amor" (Unicornio. 1982)



"El arte impulsa con las velas y el remo las ligeras naves,
el arte guía los veloces carros, el amor debe regirse por el arte."
(Ovidio, Ars Amatoria) (Original aquí)
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viernes, 10 de febrero de 2012

REACCIÓN: GRUPO Y SOLIDARIDAD

 contra la dictadura global
La dictadura ha anunciado y aprobado por decreto ley una reforma laboral que da vía libre a la empresa para hacer y deshacer a su antojo, menoscabando (aún más) los derechos de los trabajadores. Entrará en vigor mañana, tras ser publicada en el BOE. La gracia para los trabajadores se resume como sigue:

1) Rebaja del coste de despido para las empresas: de 45 a 33 días por año trabajado, con un máximo de 24 mensualidades. Afecta a todos los contratos, también los firmados antes de la reforma.

2) Se flexibilizan las causas de despido procedente y se establece el pago en 20 días por año, con un máximo de 12 meses. Afecta a todos los contratos.

3) Se prescinde de la autorización administrativa en los Expedientes de Regulación de Empleo. O sea, las empresas pueden despedir sin la autorización del gobierno y sin pactar con los sindicatos.

4) Se otorga prioridad del convenio de empresa frente al sectorial, posibilidad de no aplicar el convenio colectivo en tiempo de crisis (descuelgue). La prórroga máxima de los convenios colectivos será de dos años.

5) Se combatirá el fraude obligando a los desempleados que estén cobrando la prestación a realizar servicios de interés general en beneficio de la comunidad. (Como si la prestación fuese una limosna del Estado, cuando lo cierto es que nos la hemos pagado mientras estábamos trabajando: retenciones).

¿REACCIÓN?
¡HUELGA GENERAL INDEFINIDA! 
Y...

Hay unos spots buenísimos de "De Lijn" ("La Línea"). Son una metáfora perfecta y hermosa para este mundo que se derrumba cada día más. Sería tan maravilloso que de una buena vez hiciéramos lo que casi nunca: hacer grupo, ser solidarios. 

Esto debe mostrarse en los centros de infantil. 
Y en todos los centros.
Gracias Félix...




"Jamás nos supongamos solos ni débiles, porque hay detrás de nosotros ejércitos poderosos que no concebimos ni en sueños. Si juntos elevamos nuestro espíritu no habrá mal que pueda tocarnos."
(Paracelso)
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