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miércoles, 1 de diciembre de 2021

¿CHOCOLATE?


Viñeta de El Roto, 25 de noviembre de 2021
Fuente: elpais.com 


Aplíquese también a las vacunas anti Covid -otro objeto de consumo masivo-, esas vacunas experimentales que las ovejas se han chutado intensiva y suicidamente sin informarse ni preguntarse, simplemente porque lo dicen los que mandan y los medios, científicos y organizaciones contratados y pagados por los que mandan, o sea, las farmacéuticas y sus lobbies asociados.

Pido perdón a los bóvidos por la comparación con esa especie inferior, por involucionada, llamada Homo Sapiens.

¡Ah! No soy ni "Negacionista" (justo lo contrario) ni de "Extrema Derecha" (justo lo contrario), que os encanta etiquetar, aniquilar derechos, confinar y preparar campos de concentración para las minorías y/o aquellos que os molestan. Simplemente soy una persona informada (o lo intento, al menos) y preocupada por la salud y la libertad, la mía y la de todos.

 

sábado, 9 de mayo de 2020

LAS MAYORÍAS


Algo que escribí hace tres años y no puse aquí. ¿Quizá porque debía ponerlo hoy, que el mundo (el ser humano) es peor, si cabe, para reafirmarme? Es esto:


Me dicen que debo ser más tolerante y/o tratar de comprender y aceptar las ideas y comportamientos de la gente. Y cuando digo gente, digo mayorías, ortodoxia. Una trata de comprender. Y una sabe que siempre hay que mejorar en eso. Sin embargo tolerar, aceptar y participar de ello son otra historia que tiene más que ver con el egocentrismo, el elitismo, el gregarismo, la ideología (o ausencia de ella) y el contrato social.

Pero... ¿desde cuándo lo que piensan y hacen o dejan de hacer las mayorías es lo justo y bueno? ¿Cuándo la mayoría ha tenido razón? Es decir, ¿cuándo se ha comportado de forma humana y justa? ¿Cuándo las mayorías han hecho del mundo un lugar mejor? Necesito ejemplos, si los hay. Porque si no los hay, como creo, ¿por qué tengo que tolerar y aceptar a las mayorías, solo porque son mayorías?

Las mayorías van a votar cuando saben que no sirve para nada en un sistema que no es democrático y justo, donde los individuos no pueden tomar decisiones sobre su trabajo, el fruto de su trabajo y su vida. Las mayorías aceptan sin rechistar que aquella élite a la que han votado o no haga y deshaga a su antojo, contra ellos, los que les han votado y los que no. Las mayorías desprecian y marginan la diferencia y al diferente a lo estándar, por razón de ideología, clase social, procedencia, sexo, gusto sexual, religión, etc. Las mayorías creen que su sistema y su cultura son los mejores; también cuando dicen cooperar para desarrollar al otro, que consideran inferior y subdesarrollado porque no es "ellos". Las mayorías otorgan infinitamente más valor a un futbolista o a un tertuliano de la tele que a un maestro o un médico. Las mayorías creen que educación es lo que uno encuentra y recibe en los colegios y universidades, cuando eso, precisamente, suele ser lo más alejado de la educación. Las mayorías utilizan coches y móviles, objetos que no necesitan realmente, objetos que matan personas y relaciones humanas, objetos que contaminan en lo físico y en lo social, objetos que solo han empeorado nuestras vidas. Las mayorías consumen sin parar, a costa del planeta, del resto de seres vivos. Las mayorías depositan el fruto de su trabajo en los bancos, que arrebatan las casas y negocios a las personas, que hipotecan y empobrecen a las mayorías, que imponen su ley a las élites, contra las mayorías...

Thoreau, honesta, cabal y maravillosa MINORÍA DE UNO, estaba convencido de que cualquier hombre que tenga más razón que sus prójimos ya constituye una MAYORÍA DE UNO. Decía que primero debemos ser seres humanos sensibles, pensantes, críticos y solidarios, y ya después podemos ser ciudadanos y mayorías, pero no antes. Y si el Estado y la mayoría están y actúan contra esto, entonces nuestro deber moral y humano es DESOBEDECER y seguir defendiendo lo que creemos justo. Aunque seamos minoría de uno. Aunque nos odien, aunque no nos acepten, aunque pensar y actuar así nos haga daño, aunque ser así nos haga infelices. Muchas veces la felicidad no va de la mano de la justicia. Pero la justicia es más importante que la felicidad individual. Así lo creo. 

Perdón por la parrafada. Tenía que soltarlo. Y las mayorías (incluso tus amigos) te empujan a soltarlo muchas veces...



«Cualquier hombre que tenga más razón que sus prójimos ya constituye una mayoría de uno»

Henry David Thoreau

domingo, 6 de noviembre de 2011

SOBRE LA MAYORÍA

contra la dictadura global 
Decía Ricardo Mella en La Ley del Número (1899), que "la razón no es virtud de las mayorías, sino de la inteligencia desarrollada en uso de la libertad".

Existe un presupuesto ideológico, un convencimiento bastante generalizado pero en extremo equivocado: "La mayoría siempre tiene razón". Es el argumento del poder dictatorial capitalista, disfrazado de Democracia y encarnado en Parlamentarismo supuestamente representativo, que convierte el argumento en absoluto ético y engatusa al pueblo para hacerle creer que es suyo (del pueblo).

Sin embargo, se trata de un argumento completamente falaz, puesto que es la oligarquía económica plutócrata, y no los ciudadanos y sus mayorías, quien idea el juego, elabora y reestructura las normas del juego, elige a los jugadores que participan y los cambia a su arbitrio... El pueblo es mero espectador sufriente del poder. Y el colmo es que está obligado a pagar por el espectáculo patético.

Por tanto, en el contexto de la ausencia de democracia palpable y efectiva, como el que hoy vivimos en este mundo global, las mayorías carecen de libertad, razón e inteligencia.


Esto venía a cuento de mi entrada anterior, a raíz de la cual algunas personas me han preguntado cómo es posible que yo y mi bocaza consideremos borregos a 24 millones de españolitos que fueron a votar en las pasadas elecciones municipales del 22 de mayo. Por ejemplo.

Pues bien, siento decir que 24 millones de personas sí pueden estar equivocadas. Y de hecho lo están. Porque... ¿qué es si no votar a unos políticos que no nos representan a nosotros, porque representan a poderes económicos privados, y para quienes el sufragio no es más que una cortina de humo que simplemente les sirve para autolegitimarse y colocar el marbete "DEMOCRACIA" a este engendro político-económico que estamos padeciendo?

Mientras la dictadura capitalista campe a sus anchas, controlando los partidos y a los políticos y ostentando todo el poder, que debería estar en manos del pueblo, votar no tiene sentido, votar no cambiará nada, votar legitimará la dictadura.

Ya sé que el ejemplo de la Alemania nazi está muy manido, pero es verdad: la inmensa mayoría de los alemanes votaron a Hitler, lo legitimaron y luego consintieron sus atrocidades, fundamentalmente con la apatía, la inacción y el silencio atronador. Este último un oxímoron muy característico de la mayoría, como la de hoy en España.


La mayoría también votó a Aznar, a Blair y a Bush, esos asesinos encorbatados que en un rancho, entre puros y risas, decidieron y aplaudieron (las dos B's decidían y Aznar aplaudía) el destino de millones de personas en Oriente Medio: la guerra, la muerte, la miseria.

La mayoría está sobrevalorada. La ignorancia, la desinformación, la desesperación, el miedo, el "mejor malo conocido", convierten a las mayorías en incompetentes e irresponsables. Como decía Bernard Shaw: "La democracia sustituye el nombramiento hecho por una minoría corrompida, por la elección debida a una mayoría incompetente". Por eso la minoría corrompida siempre gana, porque engaña a la mayoría para que le vote. El miedo y la desinformación son sus armas. El resultado es una pseudodemocracia, una dictadura perpetua.

La mayoría tiende a creer que basta con cambiar las piezas. Pero eso no es suficiente, por mucho que lo haya decidido la mayoría. Porque las reglas y el tablero continúan siendo los mismos. De manera que mientras la mayoría no vea y entienda que lo único que cabe es destruir el tablero dañado y construir uno completamente nuevo y dotar al juego de nuevas reglas, reglas justas, entonces, hasta ese momento, la mayoría no tendrá razón.

La mayoría que se aferra a un sistema viciado creyendo que es un mal menor, cuando en realidad se trata de un cáncer, intentar curarlo con aspirinas cuando la única solución para restablecer la salud y sobrevivir es la estirpación total, es una mayoría ignorante, temerosa y equivocada.


 Fuente: Quebrantando Consciencias


"Los contrasentidos de la civilización durarán lo que dure la inconsciencia de las multitudes. (...) Por pequeña que sea la minoría de los capacitados para la revolución, es una minoría temible."
(Ricardo Mella: "Regimentación y naturaleza: la obra de la civilización". En Ideario)
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