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sábado, 13 de marzo de 2021

ANTIABISMOS

 

Mi madre...
La esperanza de reencontrarme con mi compañera agapornis...
Volver a oler las choperas y bosques cameranos...
Abrazar de nuevo a ese árbol que solo yo conozco...
Bañarme sola en ese río...
Una buena cerveza con un puñado de amigos, por separado...
Leer esos libros que me esperan...
Escuchar algunas canciones que conocen mis recuerdos...
............

Esas pocas "medicinas" que me alivian de esta vida insoportable...
Esos hilos finos pero resistentes que mantienen el abismo inevitable a una distancia prudente... 


 

¡Ah! Y conocer a Stevie Nicks en persona para poder decirle algo al oído...  

 

 

"Uno, me aventuro, es los libros que ha leído, la pintura que ha visto, la música escuchada y olvidada, las calles recorridas. Uno es su niñez, su familia, unos cuantos amigos, algunos amores, bastantes fastidios. Uno es una suma mermada por infinitas restas." 
(Sergio Pitol) 
 
 "Cada nuevo dolor cambia el trayecto y los pasos,... quizás la vida entera. Que las gotas de belleza nos basten" 
(yo misma) 
 

jueves, 26 de julio de 2018

GRITO


El gran Manuel Rivas escribió que todo es silencio. Yo digo que todo es un grito...

http://www.epdlp.com/cuadro.php?id=6
Eco por un Grito (1937), de David Alfaro Siqueiros
Fuente: El poder de la palabra

miércoles, 24 de agosto de 2016

LE CRI

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"Chaque cri que nous poussons se perd, s'envole dans des espaces sans limites. Mais ce cri, porté jour après jour par les vents, abordera enfin à l'un des bouts aplatis de la terre et retentira longuement contre les parois glacées, jusqu'à ce qu'un homme, quelque part, perdu dans sa coquille de neige, l'entende et, content, veuille sourire".

Albert Camus, "La Mer au plus près" (dans L'Eté, 1954)

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"Cada grito que elevamos se pierde, vuela en los espacios sin límites. Pero ese grito, llevado día tras día por los vientos, llegará al fin a uno de los extremos planos de la tierra y retumbará largamente contra las paredes heladas, hasta que un hombre, en alguna parte, perdido en el interior de su caparazón de nieve, lo oiga y, complacido, quiera sonreír".

Albert Camus, "El mar, aún más cerca" (en El verano, 1954)


"Hombre hispano detrás de una ventana cubierta de nieve"
por Colin Anderson
Fuente: gettyimages
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jueves, 27 de febrero de 2014

EL GRITO

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Aquel que nadie advierte,
aquel que nadie percibe,
aquel que nadie escucha,
aquel que se oculta,
aquel que se cohíbe,
aquel que se prohíbe,
ese
es el sonido que importa,
es el sonido que cuenta,
es el sonido que ansía,
es el sonido que lastima,
es el sonido que devora
es el sonido inmortal.


Edvard Munch fue un hombre infeliz y atormentado, con una vida plagada de desgracias. "El Grito" (1893) es el símbolo de esa angustia, universal y atemporal como esta su gran obra. Todos vivimos a veces un pedazo de ella, o toda ella, igual que le ocurrió en ese paseo a Sebastian Cosor, autor de la versión animada de "El Grito", espléndida, fruto de una experiencia vital similar (suponemos) a la de Munch, a quien parafrasea en su corto:



The Scream (2010) - Sebastian Cosor


"Iba por la calle con dos amigos cuando el sol se puso. De repente, el cielo se tornó rojo sangre y percibí un estremecimiento de tristeza. Un dolor desgarrador en el pecho. Me detuve; me apoyé en la baranda, preso de una fatiga mortal. Lenguas de fuego como sangre cubrían el fiordo negro y azulado y la ciudad. Mis amigos siguieron andando y yo me quedé allí, temblando de miedo. Y oí que un grito interminable atravesaba la naturaleza." 

(Edvard Munch)
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domingo, 6 de diciembre de 2009

ELEGÍA

...
Los versos desgarrados y desgarradores de Miguel Hernández constituyen de largo la forma más bella que conozco de llorar a alguien y de rebelarse contra la muerte, aunque resulte una rebelión inútil. Me gusta rebelarme, me consuela la sensación. Pero, en los últimos tiempos, quisiera no haberme rebelado tanto inútilmente, quisiera no haber puesto mis ojos una vez más en la forma más bella de llorar a alguien.

Para Juan.




MIGUEL HERNÁNDEZ - Elegía

(En Orihuela, su pueblo y el mío, se
me ha muerto como del rayo Ramón Sijé,
a quien tanto quería)

Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.

Alimentando lluvias, caracolas
y órganos mi dolor sin instrumento,
a las desalentadas amapolas

daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado
que por doler me duele hasta el aliento.

Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.

No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.

Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.

Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.

No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.

En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes
sedienta de catástrofes y hambrienta.

Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes.

Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte.

Volverás a mi huerto y a mi higuera:
por los altos andamios de mis flores
pajareará tu alma colmenera

de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.

Alegrarás la sombra de mis cejas,
y tu sangre se irá a cada lado
disputando tu novia y las abejas.

Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas
mi avariciosa voz de enamorado.

A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.

(El rayo que no cesa)

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"El Grito No. 3", de Oswaldo Guayasamín (1983).
Fuente: Soy Natiuska - "Gritos eternos"

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"A menudo el sepulcro encierra, sin saberlo, dos corazones en un mismo ataúd." 
(Alphonse de Lamartine)
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