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sábado, 29 de enero de 2022

SOBRE LAS INVASIONES Y GUERRAS DE AYER, HOY Y MAÑANA...

 

Que lo de Rusia en Ucracia está mal lo sabe casi todo el mundo. Es obvio. Pero los Estados Unidos de América, entre otros, llevan invadiendo, asesinando y maltratando Estados, regiones fronterizas y no fronterizas, culturas y a los SERES HUMANOS desde el primer día de su maldita existencia, por exactamente las mismas razones que Rusia: recursos materiales y económicos y control estratégico. Y la maldita e hipócrita Europa (su clase política, sus medios de descomunicación y sus ciudadanos)... ni "mu". "Sí, buana". 

EEUU, Europa, Naciones Unidas, la OTAN... son tan terroristas e invasores / invasivos como Putin. Si no más... Así que... ¡QUE OS DEN A TODOS!, clase política, lobbies económicos y ciudadanos, por apoyar a Occidente, sus mentiras, su violencia y sus insaciables e infinitos egoísmo y egocentrismo.

 

Los “no te olvides” del inolvidable Forges (21 fotos)
Fuente: elpais.com (22 de febrero de 2018)

 

"De esa masa estamos hechos, mitad indiferencia y mitad ruindad."
(José Saramago)

"El gran Cartago lideró tres guerras: después de la primera seguía teniendo poder; después de la segunda seguía siendo habitable; después de la tercera... ya no se encuentra en el mapa."

(Albert Camus)

"No sé con qué armas se luchará en la Tercera Guerra Mundial, pero sí sé con cuáles lo harán en la Cuarta Guerra Mundial: palos y mazas."

(Albert Einstein)

"La historia se escribe desde el punto de vista de los vencedores, los vencidos nunca han escrito la historia. Y se escribe, fatalmente, desde un punto de vista masculino."

(José Saramago)

 

Cuatro Jinetes del Apocalipsis, por Viktor Vasnetsov (1887)
Fuente: Wikipedia


miércoles, 24 de noviembre de 2021

LA MULTITUD "SENTIMENTAL"

 

FOULE SENTIMENTALE
(Alain Souchon)

Oh la la la vie en rose,
Le rose qu'on nous propose,
D'avoir les quantités des choses
Qui donnent envie d'autre chose.
Aïe, on nous fait croire
Que le bonheur c'est d'avoir,
De l'avoir plein nos armoires,
Dérisions de nous, dérisoires... car...

Foule sentimentale,
On a soif d'idéal
Attirée par les étoiles, les voiles,
Que des choses pas commerciales.
Foule sentimentale,
Il faut voir comme on nous parle,
Comme on nous parle.

Il se dégage
De ces cartons d'emballage,
Des gens lavés, hors d'usage
Et tristes et sans aucun avantage.
On nous inflige
Des désirs qui nous affligent.
On nous prend faut pas déconner dès qu'on est né,
Pour des cons alors qu'on est... des...

Foules sentimentales,
Avec soif d'idéal
Attirées par les étoiles, les voiles,
Que des choses pas commerciales.
Foule sentimentale,
Il faut voir comme on nous parle,
Comme on nous parle.

On nous Claudia Schiffer,
On nous Paul-Loup Sulitzer.
Oh le mal qu'on peut nous faire
Et qui ravagea la moukère.
Du ciel dévale
Un désir qui nous emballe.
Pour demain nos enfants pâles,
Un mieux, un rêve, un cheval.

Foule sentimentale,
On a soif d'idéal,
Attirée par les étoiles, les voiles,
Que des choses pas commerciales.
Foule sentimentale,
Il faut voir comme on nous parle,
Comme on nous parle.

 

 

 

 MULTITUD SENTIMENTAL

Oh la la la vida en rosa,
la rosa que nos ofrecen,
tener cantidad de cosas
que te hacen desear más cosas.
¡Ay! Nos han hecho creer
que la felicidad es tener,
tener llenos nuestros armarios,
escarnio de nosotros, ridículos, porque...

La multitud sentimental
está sedienta de lo ideal,
más atraída por las estrellas y los brillos
que por las cosas no comerciales.
Multitud sentimental,
deberíamos comprender cómo nos hablan,
cómo nos hablan.

Emerge
de estos cartones de embalaje,
gente falsa, inútil,
triste y sin ningún provecho.
Nos someten
a deseos que nos afligen.
Nos toman por idiotas desde que nacemos,
por idiotas que además son...

Multitudes sentimentales
con sed de lo ideal,
más atraídas por las estrellas y los brillos
que por las cosas no comerciales.
Multitud sentimental,
deberíamos comprender cómo nos hablan,
cómo nos hablan.

Somos Claudia Schiffer,
somos Paul-Loup Sulitzer.
Oh, el mal que pueden hacernos
y que destruyó a las mujeres.
Desde el cielo desciende veloz
un deseo que nos entusiasma.
Mañana nuestros hijos serán de imitación,
mejor, un sueño, un caballo.

Multitud sentimental,
sedienta de lo ideal,
más atraída por las estrellas y los brillos
que por las cosas no comerciales.
Multitud sentimental,
deberíamos comprender cómo nos hablan,
cómo nos hablan.

(Traducción: Susana R. Verano)

 

1. Black Friday en São Paulo, Brazil (2017). Paulo Whitaker (Reuters).
2. "El triunfo de la Muerte" (1562). Óleo de Pieter Brueghel el Viejo.
Fuente: Yana Kotsuba en el grupo "Banksy" de Facebook (23/11/2021)


jueves, 26 de diciembre de 2019

AHOGADOS Y AHOGADOS


Una vez más, hay ahogados de primera y ahogados de tercera o cuarta. Qué penita nos dan y el pedazo de cobertura mediática por parte de los medios de descomunicación españoles (casi todos) para con la familia de turistas ingleses, quienes pasaban sus Navidades al calorcito del sur europeo, varios de cuyos miembros se han ahogado en una piscina de Mijas, Andalucía, España. Parece ser que no habían aprendido a nadar. Sí a ser irresponsables. Cosas de la burguesía acomodada occidental.

Y por otro lado están los miles de migrantes africanos y asiáticos ahogados cada año (también ayer y hoy) en el Mediterráneo y el Atlántico Sur. Estos emprendieron/ emprenden/ emprenderán un viaje odiseico en busca de la supervivencia, de una vida digna, ya que en su lugar de origen no la tienen por culpa de Occidente, sus estrategias político-bélicas y su capitalismo económico devorador de los pueblos del Sur. A estos, los ahogados pobres, ni caso. 

¡Más de 40.000 migrantes muertos en el Mediterráneo desde 2006! (No dispongo de los datos sobre los migrantes ahogados en el Atlántico en su camino a Europa). ¡Qué pena ni qué ocho cuartos! "Que se hubiesen quedado en su casa, que vienen aquí a delinquir y a quitarnos el pan", dicen los españolitos "de bien". Por los africanos y asiáticos, se entiende. Que los British son blancos y/o acomodados, dejan euros, son "modélicos" y dan caché, aunque tampoco sean europeos.

Los medios de comunicación, que no son libres y responden a intereses creados, publican aquello que interesa a una élite burguesa, pero también a una sociedad que en su inmensa mayoría se conforma con lo que le ofrecen, no se queja ni demanda otra cosa a los medios de comunicación. Ni más ni menos. A las pruebas me remito. Prácticamente todos los medios publican lo mismo y de la misma manera. Prácticamente todos los españoles y occidentales ven/leen/escuchan lo mismo y de la misma manera. Pero España acostumbra a ser (cosas de la historia y de la deseducación) el mejor ejemplo de decadencia, hablemos de lo que hablemos.

Españistán, ese pseudo-país de gente mayoritariamente indiferente, ignorante, hipócrita, ego y etnocéntrica, egoísta, clasista, racista, xenófoba... Podría seguir con los epítetos, pero no me caben todos en una sola publicación. Resultaría demasiado extensa, como la estupidez occidental.

Las cifras que aporta este artículo son a la baja. Otros medios (sobre todo internacionales) hablan de más del millar, sólo en aguas españolas o refiriéndose a migrantes que se dirigen a España. Esos ahogados de tercera o cuarta que no aparecen en los medios o apenas lo hacen, sin pena ni gloria, porque a casi nadie le importan: son pobres.


https://digitalsevilla.com/2018/04/09/multiplican-ahogados-mediterraneo-medios-callan/
 Migrantes náufragos en el Mediterráneo


http://www.visitacostadelsol.com/experiencias/parques-de-atracciones/parque-acuatico-mijas-p11261
Parque acuático de Mijas, Andalucía, España


"Allá, en Europa, todo era vergüenza y cólera. Aquí era exilio o soledad, entre estos locos lánguidos y agitados que bailaron para morir."

(Albert Camus)

jueves, 21 de noviembre de 2019

¡QUÉ FRÍO!



A todos los "delicados" burgueses y aburguesados europeos que se quejan por el frío de este "gélido otoño”, consecuencia del cambio climático que su modo de vida ha contribuido a provocar:

Imaginad por un momento, aunque solo sea durante un minuto de esta noche de vuestra privilegiada vida, que en lugar de vivir en vuestro confortable piso con calefacción, moráis en uno de los numerosos CAMPOS DE CONCENTRACIÓN (de tortura física y/o psicológica) para refugiados y migrantes que se reparten por Europa (también España), Turquía, Libia..., patrocinados y “pagados” por la UE y donde los migrantes, además de ser maltratados de todas las formas posibles, padecen hambre, falta de medicinas y frío extremo viviendo en tiendas de campaña y/o a la intemperie. (Sólo en Lesbos hay 17.000). O aquellos que siguen zarpando en balsas, pateras, almadías, zataras y otros artefactos que acaban naufragando y hundiéndose en el Mediterráneo y en el Egeo, a veces ante la mirada de europeos que, mientras toman café calentito, les miran de cerca o de lejos y no les ayudan.

Todos esos migrantes tuvieron que huir de su lugar de origen, directa o indirectamente invadido, bombardeado y/o esquilmados sus recursos por Occidente (su clase política y quienes les votan y miran para otro lado), a quien sólo le importan los intereses económicos, políticos y estratégicos de la burguesía occidental.

Pues eso, podéis seguir quejándoos del “gélido otoño”. Después vendrá un "invierno insoportable". Pero con un techo y calefacción todo es más fácil, ¿verdad? Por cierto, ¡qué frío hace... en los corazones y en los cerebros de todos los ciudadanos europeos, burgueses y aburguesados, que se quejan por el frío que nos está regalando este otoño!

https://elpais.com/internacional/2017/01/11/actualidad/1484164843_998705.html
Ropa de refugiados sirios en el campo de Ritsona, 
a 86 kilómetros al norte de Atenas (Grecia), 
el martes 10 de enero de 2017.
Fuente: El País
frío azota a los migrantes (noticia del 12 de enero de 2017)


"Siempre sentía demasiado frío por fuera
y demasiado vacío por dentro."
(Golda Meir, refiriéndose a sí misma)

domingo, 20 de diciembre de 2009

EN LA SUBASTA DE LAS ZAPATILLAS RUBÍES

sociedad deshumanizada
Me lo preguntan. Les digo que ya me retiré de la subasta de las zapatillas rubíes de Dorothy. Supongo que de vez en cuando miro a ver cómo transcurre, por curiosidad. Pero hace tiempo que dejaron de gustarme las zapatillas rubíes, a lo mejor porque nunca serán nuestras, nunca serán mías. Tampoco van conmigo, ¿para qué las quiero? ¿Otro fetiche? No, gracias. Aún así me gusta la historia y seguiré mirando desde la distancia, observando cómo el público y los pequeños pujadores continúan soñando con esas zapatillas que nunca tendrán. Mirarles es un autocastigo. Pero creo que si dejo de mirarles sufriré más. Mientras, caminaré con sandalias masai, son más como yo, peregrinas...

"Los pujadores que se han reunido para la subasta de las zapatillas mágicas se parecen poco a la muchedumbre habitual de nuestra sala de ventas. Los Subastadores han hecho mucha publicidad del acontecimiento y están preparados para lo que venga. La gente rara vez se atreve a salir de casa actualmente; sin embargo, y con razón, los Subastadores creen que este lote nos inducirá a abandonar nuestros búnkers. Se prevé mucho entusiasmo. En consecuencia, además de los servicios normales para comodidad y seguridad de las personas más notables, se han colocado escupideras de bronce especialmente grandes para uso de los físicamente enfermos; en confesionarios góticos estratégicamente situados se han instalado equipos de psiquiatras de diversas disciplinas para aconsejar a los enfermos del alma. 

La mayoría de nosotros estamos hoy enfermos. 

No hay curas. Los Subastadores han puesto un límite. Los curas están en otros edificios cercanos, que les son familiares, confiando en poder tratar todo efecto secundario psíquico, todo exceso de locura.

(...) Mirad: detrás de un vidrio a prueba de balas, las zapatillas rubíes centellean. No conocemos los límites de sus poderes. Sospechamos que esos límites no existen. 

(...) El culto de las zapatillas rubíes está en su apogeo. Un baile de disfraces está en plena animación. Hay una gran oferta de magos, leones y espantapájaros. Se abren paso con los codos para tener un sitio, pisándose mutuamente los pies. Hay escasez de Leñadores de Hojalata a causa de la especial incomodidad del traje. Las brujas aguardan su momento en los balcones y las galerías de la Gran Sala de Subastas, gárgolas vivas con posibilidades, en muchos casos, de obtener muchos puntos. Una de las esquinas está ocupada totalmente por Totós, varios de los cuales copulan con entusiasmo, lo que obliga a un portero de guantes de goma a separarlos a fin de evitar el escándalo público. Lo hace con mucha delicadeza y tacto.

Nosotros, el público, nos ofendemos fácil, mortalmente. Hemos llegado a considerar la ofensa como un derecho fundamental. Valoramos muy pocas cosas más que nuestra rabia, que, en nuestra opinión, nos da un alto soporte moral. Desde ese alto soporte podemos disparar contra nuestros enemigos, causando muchas bajas. Nos enorgullecemos de nuestra escasa tolerancia. Nuestra cólera nos eleva, nos trasciende.

(...) Las oportunidades de encontrar lo auténticamente milagroso son limitadas en nuestro universo nietzscheano y relativista. Los filósofos conductistas y los científicos cuánticos se amontonan en torno a las zapatillas mágicas. Toman notas indescifrables.

Exiliados, personas desplazadas de todas las clases, incluso vagabundos sin hogar han venido a echar una ojeada a lo imposible. Han surgido de sus agujeros subterráneos y desafiado los bazookas, la banda de uzis armados ciegos de crack o de caballo o de coca, los traficantes, los atracadores.
...
Los vagabundos llevan ponchos de yute malolientes y escupen ruidosamente en las macetas de yucas gigantes. Agarran puñados de canapés de las bandejas que llevan las manos soberbias de restauradores de primera categoría. Comen sushi con cantidades impresionantes de salsa wasabi, a cuyos efectos inflamatorios parecen impunes las entrañas de aquellos vagos. Se llama a los equipos P.A.L.O. y, tras una breve batalla, con utilización de balas de goma y dardos sedantes, se elimina a los vagabundos, se los deja inconscientes a golpes y son sacados de allí. Se los depositará a cierta distancia, fuera de los límites de la ciudad, en esa tierra de nadie humeante, rodeada de inmensas vallas publicitarias, en la que ya no nos aventuramos. Los perros salvajes se congregarán a su alrededor, impacientes por el almuerzo. Son tiempos despiadados.

En la subasta hay refugiados políticos: conspiradores, monarcas destronados, facciones derrotadas, poetas, jefes de bandidos. Esos personajes no llevan ya las boinas negras, gafas de culo de botella y capas envolventes de antaño, sino que adoptan actitudes resplandecientes con chaquetas de seda a cuadros y pantalones de talle alto, de alta costura japonesa. Las mujeres visten chaquetillas de torero con reproducciones en lentejuelas de grandes obras de arte. Una beldad exhibe un Guernica en la espalda, mientras que varias otras llevan escenas centelleantes de Los desastres de la guerra. Por incandescentes que sean con sus trajes de luces, las refugiadas políticas no pueden eclipsar a las zapatillas rubíes y se reúnen con sus compañeros masculinos en pequeños grupos siseantes, que lanzan periódicamente imprecaciones, bolitas de papel marcado o embebido en tinta y flechas de papel, a través del salón, a los grupos de emigrados rivales.

Los guardas, en las salidas, restallan distraídamente sus látigos y los políticos se portan bien.
...
Veneramos las zapatillas rubíes porque creemos que pueden hacernos invulnerables a las brujas (y hay tantas hechiceras que actualmente nos persiguen); por sus poderes para invertir la metamorfosis, su afirmación de un perdido estado de normalidad en el que casi hemos dejado de creer y al que las zapatillas nos prometen que podemos regresar; y porque relucen como el calzado de los dioses.

Por el liberalismo extremado de algunos de los Subastadores, que aducen que una sala de subastas civilizada debe ser una iglesia amplia, abierta, tolerante, se ha dejado entrar a fundamentalistas religiosos, que critican el fetichismo de las zapatillas. Los fundamentalistas han manifestado abiertamente que sólo están interesados en comprar el calzado mágico para quemarlo, y ello, en opinión de los Subastadores liberales, no es un programa reprensible. ¿Qué vale la tolerancia si no se tolera también al intolerante? «El dinero insiste en la democracia», reiteran los subastadores liberales. «Dinero es siempre dinero.» Los fundamentalistas fulminan desde cajas de jabón construidas de madera especial y bendita. No les hacen caso, pero algunos personajes de edad presentes hablan agoreramente de que han conseguido introducir una cuña.

(...) Gracias a la infinita generosidad de los Subastadores, cualquiera de nosotros, gato, perro, hombre, mujer o niño, puede ser de sangre azul; puede ser –tal como queremos ser y tal como, escondidos en nuestros refugios, tememos no ser- alguien."
...
(Salman Rushdie - Oriente, Occidente, "En la subasta de las zapatillas rubíes"). Descargar aquí.
...

Zapatillas rubíes y sandalias masai.
Montaje: Susana R. Verano.
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