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sábado, 25 de junio de 2022

MORIR O MIGRAR

 

Todos los pueblos, todos los seres humanos, todos los animales... han emigrado y emigrarán siempre...  

 

 

LA TUMBA DE LA GOLONDRINA
(La Ronda de Boltaña feat. Rozalén)

Lo recuerdo bien,
era una aldea al pie del puerto:
tres casas en pie
pero con pintas de ir a caer,
la pequeña iglesia
y a su sombra el cementerio,
cuatro cruces de piedra
y entre las barzas otra de hierro,
cruzar un briel,
testigo mudo de un triste ayer.

Me paré a mirar
un nombre, Frecha, es casi una niña.
Hace tanto ya,
se giró el viento, empezó a nevar.
La tardada gris,
el monte hostil, la cruz vencida,
una placa grabada
con el perfil de una golondrina.
Y en la tempestad
renace el duelo de un siglo atrás.

¡Vuela, niña, vuela y vuela!
Mi golondrina fugaz.
Ve tras el verano aquel,
¡qué mundo!, morir o migrar.
¡Vuela, niña, vuela y vuela!
Mi golondrina fugaz.
Ve tras el verano aquel,
¡qué mundo!, morir o migrar.


Y al fin la encontré,
aunque en un libro, pero era ella.
O la imaginé
entre los niños de aquel taller.
En la dulce Francia,
algunos meses y unas perretas.
Los hay que cuando vuelven
se traen al hombro una bicicleta
o un reloj de pared,
tic-tac del tiempo que se les fue.

(Estribillo)

Ya iban a bajar,
pero el invierno subió a su encuentro.
Tan fuerte jamás
en aquel puerto ha vuelto a nevar.
Qué amargo piar
de golondrinas, el ventisquero,
por cuatro perras gordas,
los sueños rotos, los niños muertos.
Con el clarear,
¡en cuántas casas se oyó llorar!

No, no es el final,
no creas que así termina el cuento.
Te he de recordar
el niño ahogado que trajo el mar.
O a los que, llorando,
vagan solos por el desierto.
Quieres cerrar la puerta,
piensa en tus hijos subiendo el puerto.
Te he de recordar
que aquí aún sabemos qué es emigrar.

¡Vuela, niña, vuela y vuela!
Mi golondrina fugaz.
Ve tras el verano aquel,
que el mío esperándote está.
¡Vuela, niña, vuela y vuela!
Mi golondrina tenaz.
Vuela, tras las mulas, ven,
¡levántate y echa a volar!


(Letra: Manuel Domínguez Pérez
Música: Martín Domínguez Pérez)
 

 
 
 “Ya ves que vamos avanzando cumpliendo este camino…
Ya ves que fuimos puente herido de abrazos detenidos,
por ver la libertad."

(José Antonio Labordeta)
 

domingo, 19 de septiembre de 2010

LABORDETA EN LA MOCHILA (In Memoriam)

Labordeta forever
Sentado en el viejo sillón de la azotea
mientras repican los tambores del Viernes Santo
a los pies de mi vieja casa,
veo a mi padre perdido en el gran naufragio
de su España republicana.

Apenas una mueca de dolor,
una mirada ausente
y una lágrima limpia
por lo que nunca fue
aunque jamás
perdida la esperanza.


(José Antonio Labordeta, Poemas)

Cantautor, profesor de geografía e historia, escritor, presentador y político aragonés. Y lo más importante: honesto, sincero, llano, natural, único, auténtico, bueno, de izquierdas... aragonés (al cuadrado). Con o sin mochila, guitarra o atril, siempre llevaba al pueblo en los ojos, en la mente, en su corazón maño.

Hoy debería ser día de luto oficial, se ha muerto el único político de verdad. Ya no queda nadie digno de llamarse representante del pueblo, se ha marchado el último.

Va por ti, Labordeta: "¡A la mierda, joder!"
.

 .
"Había sido un día muy duro, muy duro. Habíamos estado todo el día discutiendo sobre la guerra de Irak. Y, entonces, cuando yo estaba hablando, había unos tíos diciendo: '¡Ah, Labordeta! ¡Vete con la mochila! ¡Con la mochila!...' Y luego uno dijo: '¿Qué me dices, cantautor de las narices?'. Claro, y ahí yo ya no aguanté más. Perdí la cabeza y dije: "A la mierda, dejadme tranquilo, quiero hablar..." Y tal. A la mañana siguiente me levanté pronto, porque tenía que ir al Congreso pronto. Y al entrar al bar debajo de mi casa, donde siempre desayunaba, pues había dos mujeres... y se pusieron a aplaudir. Y entonces me quedé acojonado y me dije: "¿Qué habré dicho?" 
.
(José Antonio Labordeta, en una entrevista del Follonero)
.
 .
CANTO A LA LIBERTAD
(J.A. Labordeta, 1975)

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Habrá un día en que todos,
al levantar la vista,
veremos una tierra
que ponga libertad.

Hermano, aquí mi mano,
será tuya mi frente,
y tu gesto de siempre
caerá sin levantar
huracanes de miedo
ante la libertad.

Haremos el camino
en un mismo trazado,
uniendo nuestros hombros,
para así levantar
a aquellos que cayeron
gritando libertad.

Habrá un día en que todos,
al levantar la vista,
veremos una tierra
que ponga libertad.

Sonarán las campanas
desde los campanarios
y los campos desiertos
volverán a granar
unas espigas altas
dispuestas para el pan.

Para un pan que en los siglos
nunca fue repartido
entre todos aquellos
que hicieron lo posible
por empujar la historia
hacia la libertad.

Habrá un día en que todos,
al levantar la vista,
veremos una tierra
que ponga libertad.

También será posible,
que esa hermosa mañana,
ni tú, ni yo, ni el otro,
la lleguemos a ver.
Pero habrá que empujarla
para que pueda ser.

Que sea como un viento
que arranque los matojos,
surgiendo la verdad.
Y limpie los caminos
de siglos de destrozos
contra la libertad.

Habrá un día en que todos,
al levantar la vista,
veremos una tierra
que ponga libertad.



"Se van. Nos vamos. Todos. La esperanza se quedó arrinconada, la libertad se tambalea, y todo lo que pensamos que un día llegaría se ha quedado desierto en la memoria. Tardes de fábula dorada muertas en el secuestro de los días."
 (José Antonio Labordeta, Poemas) 
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