Mostrando entradas con la etiqueta ciencia ficción. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ciencia ficción. Mostrar todas las entradas

sábado, 30 de diciembre de 2023

INTERSTELLAR

 

No solo los libros adquieren vida propia en las películas e historias sobre magos y hechiceros. La ciencia y el amor pueden obrar "milagros" multidimensionales.

En una sociedad/mundo decadente que no acaba de morir, aunque debería, por el bien de todos y del planeta... Una descubre de tanto en tanto perlas de reflexión y placer como esta película imprescindible, una obra maestra que envejece mejor incluso que los buenos vinos. Ya va a cumplir una década, pero nunca dejará de estar vigente ni en lo artístico, ni en lo filosófico, ni en lo vital.

Más allá del dinero, de la tecnología, de la ciencia (astrofísica) y del espectáculo de los viajes espaciales, una alegoría perfecta, desde su estreno me fascinaron el viaje interior y el viaje exterior que plantea y por los que se pregunta en cada segundo de metraje. Esta distopía, cada día menos ficción y más realidad, nos recuerda varias cuestiones. Citaré las tres más importantes, en mi opinión.

La primera: cuánto mal le hemos hecho y le seguimos haciendo a la Madre Tierra que habitamos hoy y que, por ello, no habitaremos durante mucho tiempo ("La humanidad nació en la Tierra, pero no morirá aquí"), con el drama que supone y supondrá para las generaciones presentes y futuras en forma de enfermedades, carestías, muertes, emigraciones a gran escala dentro y fuera del planeta...

La segunda: no debemos confiar en lo que parece correcto a priori pero que se hace por razones equivocadas (el sistema, los intereses creados, los poderes fácticos y los gobiernos), lo que realmente importa es el porqué, sobre todo ligado al bien común, a la protección del planeta y a la tercera cuestión. 

La tercera: de todo cuanto percibimos, el amor es lo único que trasciende las dimensiones del espacio y del tiempo, por eso deberíamos aferrarnos a él, confiar en él, aun cuando no logremos entenderlo. 

Sin duda es la gran peli de los últimos 10 años y una de las mejores de la historia. Verla cada fin de año se ha convertido en un rito que os recomiendo, un agujero negro colmado de luz, 169 minutos de infinitas dimensiones, reflexión y placer.

¡Atreveos a ser astronautas!   

 

“Do not go gentle into that good night;
Old age should burn and rave at close of day.
Rage, rage against the dying of the light. 

Though wise men at their end know dark is right,
Because their words had forked no lightning they
Do not go gentle into that good night. 

 Rage, rage against the dying of the light."

 Dylan Thomas

 


“No entres dócilmente en esa buena noche;
la vejez debería delirar y arder cuando se acaba el día.
Rabia, rabia contra la luz que se esconde.

Aunque el sabio, cerca del fin, a la tiniebla no haga reproche,
dado que a su verbo ningún rayo ha confiado vigor,
no entra dócilmente en esa buena noche.

Rabia, rabia contra la luz que se esconde.”


 
(Traducción para la película 
doblada al español de España)

  

jueves, 25 de abril de 2013

EQUILIBRIO

.
El hombre aborta cualquier atisbo de ser humano.
El equilibrio aborta cualquier afán de ser hombre.
El equilibrio, contra todo hombre,
anhela dar a luz un ser humano.
.
.
    - Es todo tan... -dijo Pat, reflexionando- negativo. No hago nada: no puedo mover objetos, ni convertir piedras en panes, ni dar a luz sin embarazo, ni revertir las enfermedades de la gente enferma, ni leer mentes, ni ver el futuro. Ni siquiera talentos comunes como esos. Tan solo anulo la habilidad de los demás. Me resulta... -gesticuló imprecisa-, frustrante.
    - Como factor de supervivencia de la especie humana
-dijo Joe-, es tan útil como las facultades PSI. Especialmente para nosotros los Normales. El factor anti-PSI supone una restauración natural del equilibrio ecológico. Un insecto aprende a volar, de modo que otro insecto aprende a construir una telaraña para atraparlo. ¿Es eso lo mismo que no volar? Los moluscos desarrollaron caparazones duros para protegerse; en consecuencia, los pájaros aprendieron a llevarlos muy alto en su vuelo y lanzarlos contra las rocas. En cierto sentido, tú eres una forma de vida que se alimenta de los PSIs, y los PSIs son formas de vida que se alimentan de los Normales. Eso te convierte en amiga de la clase de los Normales. Equilibrio, el círculo completo, depredador y presa. Parece ser un sistema eterno y, francamente, no veo cómo podría mejorarse.

(Philip K. Dick: Ubik. 1969) (Traducción: Susana R. Verano)
 


Omar Faruk Tekbilek - "Kolaymi" (Beyond the Sky, 1992)


"Los animales, los pájaros, los insectos, lo han resuelto todo desde siempre. ¿Por qué intentar hacerlo mejor? A la naturaleza le repugna la originalidad, rechaza y execra al hombre."

"Una vida plena no es, en el mejor de los casos, más que un equilibrio de inconvenientes."

(Emil Cioran, El aciago demiurgo, 1969)
.

viernes, 3 de agosto de 2012

SEMIVIDAS

Ich sih die liehte heide/in gruner varwe stan/dar suln wir alle gehen/die sumerzeit enpahen
En el universo infinito de espacio indeterminado, todos los vectores nacieron con un punto de aplicación e ilimitadas posibilidades de dirección y sentido. Pero la enfermedad de las líneas paralelas les anestesia, les impide girar la cabeza, dibujarse en curva, conectar, confluir. Son vectores esclavos del espacio axiomático, imperio creado por Euclides hitleriano, quien esparció el fármaco letal. Al otro lado de la frontera huele a lluvia de Ubik. Tan cerca, tan lejos. Pero si se alza la vista, escrito con tinta de nubes sobre el cielo prospectal, puede leerse: "mutar en vector con piernas".

P.S. Dos semividas no hacen una vida.

Contraportada de la primera edición de Ubik, de Philip K. Dick.
Fuente: Wikipedia.

    « Estaba tomando consciencia de una insidiosa y penetrante frialdad que tiempo atrás, en algún momento olvidado, había comenzado a invadirle, dominándole a él y al mundo que le rodeaba. Le recordaba a sus últimos minutos en Luna. El frío degradaba la superficie de los objetos: los penetraba hasta combarlos, se expandía hasta formar protuberancias redondeadas que emitían sonidos sibilantes y luego estallaban. El frío horadaba las innumerables heridas abiertas, alcanzaba el corazón de las cosas, el núcleo que las hacía vivir. Lo que ahora veía se asemejaba a un desierto de hielo del cual sobresalían rocas agrestes. El viento barría cual vómito la llanura en que la realidad se había transformado; un viento que se solidificaba en hielo espeso y que cubría las rocas casi en su totalidad. Y las tinieblas sobrevinieron, cercando su campo visual. Apenas atisbaba un exiguo vislumbre.

    Pero esto es una proyección mía, supuso. No es el universo el que está siendo sepultado por capas de viento, frío, hielo y oscuridad. Todo esto ocurre en mi interior, y aún así creo verlo en el exterior. Qué extraño, pensó: ¿está el mundo dentro de mí, contenido en mi cuerpo?, ¿cuándo sucedió? Debe tratarse de una manifestación de la muerte, se dijo a sí mismo. La incertidumbre que siento, este lento hundirme en la entropía, éste es el proceso, y el hielo que observo es el resultado del éxito del proceso. Cuando cierre los ojos, pensó, el universo entero desaparecerá. ¿Pero qué hay de las diversas luces que debería ver, las entradas a nuevas matrices? ¿Dónde está en concreto la luz humeante y rojiza de las parejas que fornican? ¿Y la luz pálida y triste que envuelve la avidez animal? Todo lo que puedo discernir es la oscuridad invasora y la absoluta pérdida de calor, una llanura que se enfría, abandonada por su sol.

    Esto no puede ser la muerte normal. Es antinatural, el momentum regular de la disolución ha sido reemplazado por otro factor impuesto, por una presión arbitraria y forzada. Quizás alcance a comprenderlo, pensó, si al menos puedo tumbarme y descansar, si consigo la energía suficiente para pensar. »


(Philip K. Dick: Ubik. 1969) 
(Traducción: Susana R. Verano)

 Portada de la primera edición de Ubik, de Philip K. Dick.
.

jueves, 19 de agosto de 2010

LA REBELIÓN DE LAS COSAS: Saramago huxleyriano y jüngeriano

democracia secuestrada
En ausencia de la necesaria rebelión del ser humano...

Saramago permite que la ciencia ficción de Huxley y el humanismo hippie de Jünger invadan sus pensamientos. Así, en "Cosas" (Casi un objeto, 1983) proclama la rebelión de los "oumis", es decir, de los objetos, en una ciudad sometida por la dictadura más absoluta y donde los hombres, zombies seriados y nublados de consciencia, son incapaces de manifestar el menor atisbo de humanidad, mostrándose insolidarios con sus iguales y obedientes y colaboracionistas con el gobierno opresor. ¿Os suena, verdad? Sí, es demasiado real.

En el relato, solo las cosas, infundidas de vida por nadie sabe qué o quién, mostrarán resistencia y se erigirán en el oráculo y, a la vez, en el vehículo del juicio final del hombre, del gran cambio. Entonces, la tierra vuelve a poblarse de Adanes y Evas desnudos, a la intemperie.

Saramago profeta, Saramago Dios, Saramago estandarte de la justicia y el humanismo, como siempre.


"Después, un locutor de cara escuálida anunció una nota oficiosa del gobierno (nog). Era más reciente que la del periódico. Decía: «El gobierno informa a todos los ciudadanos usuarios que los defectos e incongruencias de ciertos objetos, utensilios, máquinas e instalaciones (abreviados oumis), últimamente verificados en mayor número, están siendo juiciosamente estudiados por la comisión nombrada, que cuenta ahora con la colaboración de un parapsicólogo. Los ciudadanos usuarios deben rechazar los rumores, las habladurías, la manipulación. Deben mantener la serenidad, incluso en el caso de que ocurran desapariciones de los referidos oumis: objetos, utensilios, máquinas o instalaciones. Se recomienda la más rigurosa vigilancia. Ningún oumi (objeto, utensilio, máquina o instalación) debe, en lo futuro, ser mirado distraídamente. El gobierno considera indispensable sorprender cualquier oumi: objeto, utensilio, máquina o instalación, en el momento de desaparecer. El ciudadano usuario que dé informaciones completas o detenga el proceso de desaparición de oumis, será considerado benemérito y ascendido a la prioridad C, si estuviera clasificado en prioridad más baja. El gobierno cuenta con el apoyo y la confianza de todos.» Hubo más noticias, pero ninguna que interesase tanto."

"Encendió la televisión y, mientras el aparato se calentaba, fue hasta la ventana que había dejado abierta desde por la mañana y así había permanecido todo el día. La tarde tocaba a su fin. Había mucha gente en la calle, pero nadie hablaba, no había grupos. Las personas parecían caminar al azar, sin destino, se limitaban a extender los brazos y a mostrar la mano derecha [identificación obligatoria de la letra de serie en la palma de los ciudadanos]. Visto desde arriba, en aquel silencio, el espectáculo podría dar ganas de reír: los brazos subían y bajaban, las manos, blancas, con las manchas verdes de las letras, hacían un movimiento rápido y después caían, para repetirse el movimiento íntegro algunos pasos más adelante. Eran como dementes con una idea fija en la alameda de un manicomio."

"Entre el bosque y la ciudad no había ya espacio libre, toda la población había ido a asistir a la gran acción militar de represalia. A lo lejos se oía un zumbido: los aviones se aproximaban. Los relojes que aún funcionaban iban a dar las siete, o a marcarlas silenciosamente en la esfera. El oficial que comandaba la artillería sostenía el micrófono para dar la orden de fuego. Centenas de millares de personas, un millón, casi no respiraban de ansiedad. Pero ningún tiro llegó a ser disparado. En el preciso instante en el que el oficial iba a gritar: «¡Fuego!», el micrófono le huyó de las manos. Inexplicablemente los aviones hicieron una curva cerrada y volvieron atrás. Esta fue apenas la primera señal. Un silencio absoluto se extendió sobre la planicie. Y de repente la ciudad desapareció. En su lugar, hasta perderse de vista, surgió otra multitud de mujeres y hombres, desnudos, salidos de lo que había sido la ciudad. Desaparecieron las piezas de artillería y todas las demás armas, y los militares se quedaron desnudos, rodeados por los hombres y por las mujeres que antes habían sido ropas y armas. En el centro, la inmensa mancha oscura de la población de la ciudad. Pero también ésta, en el instante sucesivo, se metamorfoseó y multiplicó. La planicie se volvió súbitamente clara cuando el sol nació.

Fue entonces cuando del bosque salieron todos los hombres y mujeres que allí se habían escondido desde que la revuelta había comenzado, desde el primer oumi desaparecido. Y uno de ellos dijo:
–Ahora es necesario reconstruirlo todo.
Y una mujer dijo:
–No teníamos otro remedio, puesto que las cosas éramos nosotros. No volverán los hombres a ser puestos en el lugar de las cosas."

[Fragmentos de "Cosas". José Saramago, Casi un objeto (Objeto Quase, 1983). Traducción de Eduardo Naval. Madrid: Alfaguara, 1998].



Portada de Casi un objeto (José Saramago, 1983).
Colección Narrativa, 2006.
Fuente: República - ÁreaLibros

"Si el hombre es formado por las circunstancias, entonces, es necesario formar las circunstancias humanamente."

(K. Marx y F. Engels, La Sagrada Familia)