TE ODIO (en vívido rosa eléctrico / fucsia intenso) ...
... por preferir y elegir un millón de veces la hipocresía, el confort y la iniquidad del sistema, del poderoso, del enemigo, en lugar de intentar al menos luchar por la justicia, por el otro, el del lodo, el que sufre, aunque fuera una sola vez.
A demasiad@s, la vida, la realidad, la evidencia, el sufrimiento ajeno... y envejecer no les dotan de conocimiento y sensibilidad, al contrario, les pudren y les convierten en obtus@s, frívol@s, insensibles e incluso viles y reprobables, en fin, en acreedor@s de odio legítimo.
Sostenía Descartes, y lo comparto, que cuando el odio es justo nos aleja del sujeto que contiene el mal del que conviene separarse. Y añado, nos libera para mejor tratar de recorrer el camino de la justicia.
De manera que sí, aunque desagradable y hasta doloroso, a veces ODIAR es justo, lícito y liberador.
Una madre española, blanca y burguesa le dijo a su hijo de 7 años, justo antes de subir al autobús que lo llevaría a un campamento: "No juegues con los niños gitanos y moros, no te acerques a ellos, te quitarán lo que es tuyo y te harán daño". El propio crío te lo confiesa días después, en la espontaneidad, la ingenuidad, la inocencia y la verdad de la infancia, que los padres y la sociedad se encargarán de asesinar de forma lenta pero efectiva y segura.
Esa "madre" acostumbra a dejar a su hijo con la única compañía del Fortnite, un célebre y globalmente viralizado videojuego, ideado para mayores de 12 años y que consiste en matar a otros de las más diversas maneras posibles e imposibles. Huelga decir que este estilo y dogma (des)educativos no son una excepción, son la norma más o menos explícita.
El año pasado, un migrante, encerrado y maltratado por europeos en el campo de concentración de Moria, en Lesbos, me dijo que el sentimiento más espontáneo, sencillo, natural y poderoso que uno puede sentir es el odio. (Recuerdo que pronunció la palabra "poderoso" dos veces, con énfasis, mientras parecía sujetarse el corazón con la mano para que no se le saliera del pecho). Especialmente en un mundo/sistema en el que imperan el egoísmo y el pensamiento único. De hecho, ni siquiera es necesario educar al ser humano en el odio, basta con dárselo de comer cada día, maltratándole, arrebatándole su dignidad. El amor, sin embargo, requiere de curiosidad, deseo de conocer, aprendizaje, esfuerzo, paciencia, tiempo y reciprocidad.
Por eso hoy predomina el odio, porque el ser humano no desea esforzarse, enseñar y aprender a amar. No quiere emplear su tiempo en conocer. Y, recordemos a Paracelso, se ama lo que se conoce, y quien no conoce no ama. Al contrario, el ser humano anhela satisfacciones inmediatas, fáciles, frívolas, de un solo sentido, el propio. "Amará" a quien le provea o crea que puede proveerle de todo ello. Y, al contrario, despreciará y odiará a quien considere una amenaza para su modo de vivir/recibir, suponga o no el otro una amenaza real. Reminiscencias de Fromm: hay dos tipos de personas, las que se inclinan por el "ser" y las que lo hacen por el "tener".
La mayoría de los padres del Norte educan así a sus hijos, en el amor a sí mismos primero y, por extensión y correspondencia, el rechazo al diferente y/o al que viene de un lugar más o menos pobre y desconocido para, supuestamente, poner en peligro o arrebatarnos las cosas y espacios que creemos nuestros. Este es el mundo/sistema en el que vivimos. Uno que sólo cabe destruir para construir otro caracterizado por el CONOCER, el SER,... el AMAR.
LOVE & HATE
(Michael Kiwanuka)
Standing now
Calling all the people here to see the show
Calling all my demons now to let me go
I need something, give me something wonderful
I believe
She won't take me somewhere
I'm not supposed to be
You can't steal the things that God has given me
No more pain and no more shame and misery
You can't take me down
You can't break me down
You can't take me down
(bis)
Love and hate
How much more are we supposed to tolerate?
Can't you see there's more to me than my mistakes?
Sometimes I get this feeling, makes me hesitate
I believe
She won't take me somewhere
I'm not supposed to be
You can't steal the things that God has given me
No more pain and no more shame and misery
You can't take me down
You can't break me down
You can't take me down
(bis)
I can see a place of trouble
And I'm on the verge
For the love of everybody
I need something more
Now I feel some days of trouble
I'm in the house of war
For the love of everybody
Look behind the wall
Standing now
Calling all the people here to see the show
Calling all my demons now to let me go
I need something, give me something wonderful
Una joven estudiante de enfermería es violada en Alepo (Siria), reducida a cenizas y miseria gracias a Occidente, el Norte, sus armas, sus estrategias, su hipocresía, su eugenesia, su decadencia, las manos neocolonizadoras y genocidas que destruyen todo lo que tocan... Una bomba europea mata a su madre y destruye la casa y el negocio de su familia, de clase media. Ella y su padre no lo soportan más. Deciden vender todo lo que tienen, incluso ella "acepta" ser violada de nuevo, únicamente para conseguir un metro cuadrado en una balsa superpoblada que flota con dificultad. Así, logran abandonar su infierno en busca de Europa. Ghada desconoce que en Europa le espera también el infierno.
A la deriva, su padre cae al agua y se ahoga. No sabía nadar. Ella apenas. Los guardacostas y policías europeos se niegan a socorrerles. Estos, igual que la mayoría de los ciudadanos europeos, esperan/desean que ella y sus compañeros de penurias no pisen Europa, ¡oh amenaza!, que mueran en el mar. Sin embargo, ella y sus compañeros son rescatados por el barco de una ONG. Más tarde es confinada en un campo de concentración de refugiados en Grecia, donde padece hambre y enfermedad, donde no es libre, donde vuelve a ser violada, esta vez por europeos.
Escucha que Acnur, por mandato de las autoridades europeas, subasta lotes de migrantes para llevarlos a Turquía, con quien Europa firmó un acuerdo, contra la voluntad de los migrantes. Ghada ha escuchado que en Turquía todo será peor: el hambre, la falta de higiene, las violaciones... No vislumbra un futuro. ¿Cómo? Si el presente es solo infierno y a nadie le importa. Su esperanza muere. El terror se apodera de ella. Y en lugar de odiar a quienes no le ayudan, a quienes la violan, decide dejar de luchar y de padecer y odiarse a sí misma. Se suicida. Fin de la historia.
O quizás no... Sé que me crucé con ella en algún momento. Seguramente le serví un plato de comida después de que hubiera hecho cola al sol durante más de una hora. Sé qué alguna vez acondicioné el baño pestilente donde la encontraron muerta. Pero nunca hablé con ella. No pude decirle (y nadie podrá) que no debería haberse odiado a sí misma, sino a quienes no la ayudaron, a quienes la violaron de todas las formas posibles, a los europeos indiferentes, insensibles e insolidarios. Todos ellos la mataron. Y nunca sabrá que yo les odiaré a todos por ella y que jamás la olvidaré.
HATE (Chan Marshall)
Anyone can tell you there's no more road to ride
Everyone will tell you there's no place to hide
There's no laws or rules to unchain your life
But the ones who didn't make it
The ones who couldn't take it
So glad they made it out alive
Everyone loves the fun
Everyone comes by
In the wind I crunch, I want to die
They can give me pills
Or let me drink my fill
The heart wants to explode
Far away where nobody knows
Do you believe she said that?
Do you believe she said that?
I said "I hate myself and I want to die."
Half of it is innocent
The other half is wise
The whole damn thing makes no sense
I wish I could tell you a lie
Hey, come here
Let me whisper in your ear
I hate myself and I want to die
Do you believe she said that?
Can you believe she repeated that?
I said, "I hate me, myself and I"
Said "I hate myself and I want to die."
Campo de refugiados de Moria, Lesbos (Grecia)
Agosto de 2018.
Fuente: The National
"Está la belleza y están los humillados. Cualesquiera que sean las dificultades de la empresa, me gustaría no ser jamás infiel ni a la una ni a los otros" (Albert Camus).
"El acto de desobediencia como acto de libertad es el comienzo de la razón" (Erich Fromm). "Hay que vivir a la contra" (José Saramago).