sábado, 5 de noviembre de 2011

10 ESTRATEGIAS DE MANIPULACIÓN (Noam Chomsky)

 contra la dictadura global
O los 10 mandamientos de los asesores de los partidos, especialmente en época electoral, para hipnotizar más aún a los ciudadanos y que, cual zombis o autómatas, acudan a votarles masivamente:

1) Distracción.
2) Invención-creación de problemas y de sus soluciones.
3) Gradualidad: introducir los cambios gradualmente, para que no parezcan artificios.
4) Diferir: inevitabilidad presente para la aplicación futura.
5) Mensaje infantilizante.
6) Apelar a lo emocional (no a lo racional).
7) Promover la ignorancia y la mediocridad.
8) Difundir la mediocridad como una virtud.
9) Reforzar la autoculpabilidad del individuo.
10) Conocer al individuo mejor que él a sí mismo.

Todas ellas ideadas y ejecutadas por el poder y sus voceros, los medios de comunicación, para imponer el pensamiento único, la ausencia de reflexión y crítica, y para impedir que el individuo actúe. 

Ahora, ¡hijos del pensamiento único, ya podéis ir a votar! Por cierto, ¿alguien sabe qué está votando, aparte de programas elaborados por funcionarios del Gran Capital y que nunca se cumplen? ¿Os molestáis siquiera en saberlo o votáis para que no gane el vecino o porque "alguien ha de (des)gobernar"? ¡Menudos argumentos!

Lo dicho. Diagnóstico-perfil del votante: ignorante, desinformado, pueril, irresponsable, insolidario, gregario de un vicario, esclavo, ...¡BORREGO!



¡NO VOTES!
Y NO PARTICIPES EN LAS MESAS ELECTORALES

"Pienso y dudo, luego existo."
(René Descartes)
.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

prefiero ser borrego que anarquista perroflauta como tu

David dijo...

Estoy absolutamente de acuerdo con Chomsky y contigo, Susana. Suscribo todos y cada uno de los adjetivos y sustantivos que has utilizado para definir a los votantes que el día 20 van a ejercer su derecho a ser retrasados mentales.

Al anónimo: rara vez los cobardes dicen su nombre. Para mí y creo que para Susana, que te llamen anarquista y perroflauta es piropear. El anarquismo es la forma de gobierno más justa y democrática de todas las que alguna vez han existido en la teoría y en la práctica. Y al contrario de lo que la mayoría desinformada y prejuiciada piensa, es realizable. Islandia es una buena experiencia piloto.

Esto es para que empieces a informarte un poquito:
http://es.wikipedia.org/wiki/Anarqu%C3%ADa

Un fuerte abrazo, Susana.

Demócrata dijo...

Susana, independientemente de que puedas tener razón en el hecho de que los políticos solo quieren nuestros votos y no nos representan y que por eso no vivimos en democracia, me parece muy fuerte que llames borregos a 24 millones de personas, que son las que votaron en las pasadas elecciones. Tanta gente no puede estar equivocada.

Yo creo que la mayoría de los que votamos sabemos muy bien cómo son las cosas, cómo es el sistema, pero queremos cambiarlo desde dentro, aferrándonos a ese pequeño resquicio de democracia que nos queda, hablar en las urnas.

Además me imagino que algunos de esos a los que llamas borregos serán tu propia familia y amigos. ¿Qué piensan ellos cuando dices estas cosas?

Susana R. Verano dijo...

David, yo también estoy totalmente de acuerdo con todo lo que has comentado. El artículo de Wikipedia sobre "Anarquía" está bien, pero es bastante incompleto. Otro abrazo para ti.

Demócrata, a los dos primeros párrafos te contesto en la próxima entrada: "SOBRE LA MAYORÍA".

Y en respuesta a tu última pregunta... Mi familia y mis amigos saben bastante bien qué y cómo pienso y cuáles son mis intenciones. Soy consciente de que, a veces, a las personas que me rodean les incomodan mis formas, pero a estas alturas ya han aprendido a convivir con ellas. Por otra parte, ¿sabes que se puede querer y respetar a un borrego y que alguien a quien consideras un borrego puede quererte y respetarte? (Y ahora no estoy siendo sarcástica).

Te aseguro que estoy realizando grandes esfuerzos por ser más flexible en mis formas, y hasta en los fondos. Pero, en ocasiones, necesitas llamar a las cosas y personas por su nombre. Primero, por puro ejercicio de honestidad, porque estás convencida de que tienes razón y necesitas expresarlo de manera diáfana. Segundo, porque defender lo que crees justo y denunciar lo injusto o equivocado, sobre todo en estos tiempos, requiere desprenderse de eufemismos y retórica y abrazar el discurso claro, firme y contundente. Tercero, porque hoy es necesaria cierta dosis de provocación bienintencionada para tratar de despertar conciencias. Prefiero despertar una conciencia y que me odien 99, a parecer amable y políticamente correcta a 100 que permanecerán dormidas.