domingo, 11 de julio de 2010

THOREAU Y EL PENSAMIENTO LIBERTARIO (II)

anarquía
Juan Claudio Acinas en "El pensamiento libertario de Thoreau":
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"Entre las distintas definiciones que podemos dar del pensamiento libertario hay una que tiende a identificarlo con un aprecio tan grande hacia la igual libertad de las personas que sólo es comparable con el mismo recelo que le inspira cualquier forma de poder. Se trata de una definición que, por ello, concibe a esta ideología —que, según Emma Goldman, representa “la filosofía de la soberanía del individuo”— como una radicalización de lo mejor del liberalismo clásico. Una doctrina ésta —pensemos en Kant, Humboldt, Mill o Tocqueville— que prefirió anteponer la libertad con sus agitaciones y tormentas al despotismo en medio de la apatía y la indiferencia general, y que, frente a los peligros de cualquier poder ilimitado, se caracterizó por su defensa de los valores de la diversidad, la tolerancia y la autodeterminación de la voluntad moral.

(...) [De las teorías al respecto de Locke y Hume] ...se concluye que, hasta ahora, no ha habido ni hay Estados moralmente legítimos. Es decir, que los gobiernos de nuestros días, al margen de su mayor o menor bondad, carecen de derecho legítimo para imponer sus leyes y políticas, carecen de auctoritas, y, por ello, los ciudadanos no tienen obligación moral de obedecerlos, ya que el vínculo entre ambos no se funda en una relación de genuina voluntariedad.

(...) Así, frente a la costumbre servil de buscar siempre una ley a la que obedecer, Thoreau nos insta a no delegar nuestra conciencia ni por un momento ni en el menor grado en el legislador, a no cultivar el respeto por la ley sino por la justicia, a no asumir ninguna otra obligación que la de hacer en cada momento lo que creemos en conciencia que es nuestro deber.

(...) De modo que al único gobierno que estaba dispuesto a aceptar es aquel que, de verdad, respete al individuo, que reconozca a éste como un poder independiente y superior del cual deriva toda su autoridad y legitimación, y que, por tanto, tenga como fundamento irrenunciable la sanción y el consentimiento de los gobernados. Y esto sin que tal creencia le impidiera reiterar que todos los gobiernos existentes son esencialmente conservadores, que el gobierno más libre es el que más deja en paz a quienes gobierna (...)."
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[Publicado en la monografía “Henry David Thoreau: 150 años emboscado en Walden”, coordinada por Antonio Casado da Rocha para Archipiélago. Cuadernos de crítica de la cultura, nº 61 (2004).]
desobediencia
El rostro es el de Henry David Thoreau y su lema: "Desobedece".
Fuente: Zazzle

"La desobediencia es la verdadera fundación de la libertad. La obediencia genera esclavos."
(Henry David Thoreau)

2 comentarios:

Fingal dijo...

Susana... ¡¡¡eres anarquista!!!

Susana R. Verano dijo...

Tiene gracia, Fingal, no solo has eliminado las interrogaciones con respecto a este comentario, el cual ya publicaste en referencia a la primera parte sobre Thoreau, sino que además has añadido una exclamación más a cada lado de la frase. ¿Qué ocurre? ¿Una sola reincidencia ya es una confirmación absoluta?

Es que me encanta Thoreau. Lo encuentro tan... yo. Bueno, en respuesta a tu comentario-grito... Es posible. Lo cierto es que me encuentro en algún punto inespecífico entre el comunismo y el anarquismo. Creo. El capitalismo, los gobiernos y el resto de los seres humanos han hecho que esté derivando en algo ideológicamente extraño. El anarquismo me interesa bastante, me parece muy deseable, aunque encuentro que es el sistema político más utópico de todos. Imposible. De manera que solo son ilusiones.